13 de julio de 2012
Terminado el proceso de cómputo de la votación presidencial, de senadores y diputados y hechos oficiales los resultados de cada una de las diferentes elecciones, se cuenta con el insumo para empezar a hacer una diversidad de análisis politológicos para la futura toma de decisiones.
Para los ciudadanos del Estado de Puebla, partidos políticos nacionales y estatal, actores políticos; los resultados son importantes porque desde el pasado dos de julio, y en varios municipios, desde el día siguiente a la toma de posesión de los actuales ayuntamientos, se está llevando a cabo una importante movilización en caminada de llegar a una fuerte confrontación por el poder municipal y el poder político del Congreso del Estado, que se deberá de elegir el primer domingo del mes de julio de año 2013. El alto nivel de competitividad está sustentado en el tiempo de duración del mandato: Cuatro años diez meses para las autoridades municipales. Claro, como siempre si se mira al poder local como una inversión financiera y política para una vida futura mejor de los políticos.
Las elecciones poblanas intermedias del año 2013, además de que resultarán rabiosamente disputadas en el campo municipal, base de los resultados distritales; estarán sostenidas, por el pragmatismo más acabado. No obstante que en el año 2010, el éxito lo dio la construcción de una mega coalición opositora al PRI, no se debe olvidar que en la primera reforma electoral del presente sexenio, se ha reivindicado la vieja figura de la “Candidatura Común”, autorizada inclusive para los partidos estatales no importando que sean de nueva creación. Vale la pena recordar que esta figura de coalición de facto, fue el instrumento de control y manipulación del PRI en la era del sistema de partido hegemónico. Y que cuando le afectó por los daños que le causó el Frente Democrático Nacional allá en las elecciones federales de 1988, simplemente fue eliminada. Cuando el PRD dice que no irá en coalición con el PAN dice bien, porque seguramente habrá las más diversas e inimaginables alianzas vía la candidatura común.
En función de este camino al 2013, por lo pronto los partidos políticos del sistema de partidos poblanos alcanzó en las elecciones pasadas, tomando en consideración las votaciones de diputados que son las más acercadas a la realidad, los datos siguientes: PAN: 693,834; PRI: 673,657; PRD: 389,930; PVEM: 151,444; PT: 171,040; MC: 91,114; y PANAL: 180,700. Sí se toma en cuenta que el gobernador fue llevado al poder por cuatro partidos políticos, cuyo capital suma: 1’355,128 sufragios, frente a la oposición que representa el PRI/PVEM, con 825,101 votos más 171,040 del PT, que seguramente lleva una buena cantidad de votos tricolores que arrastró a dicho partido Manuel Bartlett, dan un gran total oposicionista de 996,141 votos.
Como se aprecia, la relación entre el gobierno estatal poblano producto de una coalición, porque así lo siguen manifestando los actores de los cuatro partidos políticos que en 2010 formaron Compromiso por Puebla, después de las elecciones creció y es superior a la alianza permanente del PRI/PVEM; ahora bien, si para las elecciones 2013 se deshace la mega coalición y no se repone o se sustituye pragmáticamente por la vía de las candidaturas comunes, simple y sencillamente con Enrique Peña Nieto en Los Pinos, el PRI/PVEM retornaría al poder y creo que eso, no querrá el gobernador, y mucho menos la ciudadanía que por los resultados castigó severamente la PRI por la sombra del marinismo.

*Raymundo García García es mexicano, catedrático, investigador y doctor en Ciencia Política.