24 de abril de 2012
Recordando algo de física básica, la Ley de Newton respecto a la gravedad, es aquella que nos enseñaron de que “todo lo que sube tiene que bajar”, haciendo una metáfora política, podemos ver que también en este tema, que es el que nos interesa, podemos decir que todo político que sube tiene que bajar.


Ejemplos los hemos tenido no sólo en candidatos, sino también como políticos en el poder; los estudios de opinión como son las encuestas pueden marcar posiciones, como dicen muchos “fotografías del momento”, lo más interesante de estos estudios son las tendencias.


Darle seguimiento a un estudio, que cuente con una metodología respetable, constante, así como los responsables con cierta reputación, podríamos obtener lo que es una tendencia, y eso lo hemos visto, ya que existen publicaciones de empresas encuestadoras las cuales se han venido tomando constantemente, ya sea diario, quincenal o mensual.


¿Qué es lo que marcan estos éstos estudios? Que independientemente de los porcentajes de conocimiento, de preferencia, de intención de voto, de indefinidos, de nulos, de abstencionismo; revelan que al paso del tiempo, desde que se empezaron a definir los candidatos por cada una de las coaliciones o partidos, la tendencia natural es al desgaste de los punteros y el remonte de los que se encuentran en desventaja.


Según los estudios realizados a nivel nacional, Peña Nieto tenía más de la mitad de la preferencia electoral, ahora se encuentra apenas por arriba del 30%, Josefina Vázquez Mota, quien después de su atropellado inicio de campaña –como ya lo habíamos comentado en otra ocasión- ha descendido puntos al grado de encontrarse en tercer lugar, quien ha remontado y acortado distancias es Andrés Manuel López Obrador, ya que es el único que viendo la gráfica de seguimiento, ha ido cuesta arriba. Ahora en el siglo XXI, tendremos que seguir creyéndole a Newton y no a los encuestadores.


No cabe duda que el punto de quiebre y de decisión para ese 30% de la población en posibilidad de votar y no ha definido su voto, serán los debates que confronten a todos los candidatos. Carmen Aristegui ha convocado a un debate invitando a los cuatro candidatos en su espacio en MVS noticias, por cierto, compartirán la señal con cualquier medio que así lo requiera, esperemos que los grandes corporativos de medios de comunicación como Televisa y TvAzteca le tomen la palabra; sin embargo, el supuesto puntero en las encuestas declinó la invitación, Pedro Joaquín Coldwell presidente del PRI excusó a su candidato, argumentando “nosotros queremos acordar los debates que están señalados, son los que marca la ley, que son dos que debe organizar el IFE”. Max Weber le respondería que, “la legalidad otorga legitimidad al poder pero no todo poder legal es legitimo”.


Mientras en México sólo se efectúan dos debates, en Francia, Sarkozy quien ostenta el poder gubernamental, solicita que se abran más espacios para confrontar las ideas entre él y sus contrincantes.


Este primer ejercicio convocado por un medio de comunicación y por una periodista con una gran credibilidad, así como las preguntas que serán las mismas que difundieron intelectuales, medios de comunicación y la sociedad civil en general, será determinante para las aspiraciones de los cuatro candidatos.


La confrontación de propuestas será la que decida a este conjunto de población indefinido, o cambiarían su intención de voto como lo hemos visto en escenarios como el foro en la Ibero o en las redes sociales, que le dan un gran apoyo a AMLO, las propuestas tendrán que ser de fondo para ser impactantes, y quien tiene las de ganar es Andrés Manuel López Obrador, ya que no tiene intereses de por medio, compromisos que lo aten o deudas pendientes con los grandes capitales o grupos políticos como lo dejó muy claro en la entrevista en CNN, que por cierto fue un éxito en las redes.


Luego entonces debemos enfatizar que la legitimidad de la próxima elección la otorgarán los votos que depositemos en las urnas, y no as respuestas en las encuestas.


renesanchezjuarez

 

*René Sánchez Juárez es líder obrero en Puebla, México.