27 de septiembre de 2011

Aristóteles definió en su libro “La Política” las formas de gobierno en el cual establece seis, tres puras y tres impuras, de las primeras se encuentran; la monarquía, aristocracia y democracia mientras que de las segundas son; tiranía, oligarquía y demagogia. Establecía que cada forma de gobierno pura se corrompía, la monarquía degeneraba en tiranía, la aristocracia en oligarquía y por último la democracia en demagogia.


En cuanto a los regímenes de gobierno, hay de varios tipos que encajan con una democracia; presidencialismo, semipresidencialismo y parlamentarismo los cuales operan dentro de las democracias modernas. Hay quienes opinan que un régimen parlamentario es el mejor, porque el poder recaería sobre el legislativo y no sólo en una persona.


México después de la revolución, optó por una democracia representativa con una régimen presidencialista, en donde todo el poder descansa en la figura del ejecutivo federal, con poderes metaconstitucionales creando una cultura paternalista por las dádivas gubernamentales.


Todo esto viene por la nueva propuesta de parte del Senador Manlio Fabio Beltrones, quien presentó una iniciativa de reforma a la Constitución en la que se modificaría el régimen presidencialista, para dar paso a la integración de gobiernos de coalición.


La base de la propuesta es que el partido que gane la elección construya un gobierno de coalición junto con otras fuerzas políticas, es decir, que miembros de otros partidos políticos puedan ostentar cargos de primer nivel, construir acuerdos desde el nivel cupular, acordar las políticas públicas y gubernamentales en común acuerdo, evitar el secuestro del legislativo a las propuestas del ejecutivo, ya que estarían avaladas por las presidencias de los partidos políticos.


Para Beltrones, esta iniciativa podría resolver los problemas de cuando un candidato obtiene el triunfo con menos del 50% de la votación, es decir, para él resolvería las implicaciones de una débil legitimidad –lo cual vimos en el 2006- no sólo eso, sino que podría cambiar cada tres años en función de los resultados electorales federales. Aún y cuando el candidato ganador obtenga más del 50% debería integrar este nuevo gobierno de coalición.


La iniciativa ya tiene el respaldo de las demás fuerzas políticas, el PAN y el PRD se han sumado para darle soporte a la propuesta del Senador y es que sabedores de una posible derrota se quieren sumar al nuevo gobierno que entre a finales del próximo año.


La propuesta ya esta sobre la mesa, falta la revisión y opinión de los actores políticos y sobre todo de Enrique Peña Nieto, virtual candidato del PRI y es que con la posibilidad de retornar a Los Pinos ¿qué beneficio podría tener un gobierno de coalición, cuando puede tener todo? ¿a quién beneficia y a quién perjudica? ¿es una forma de negociar de Beltrones con la democracia? ¿otorga desde hoy posiciones en el gobierno para otros partidos sí es que no le otorgan algo que pueda estar solicitando hoy?


La iniciativa en sí es innovadora para nuestro novel régimen político, esperamos que la intención sea legítima y no una forma de negociar.


rene sanchez juarez

 

   *René Sánchez Juárez