1.- Introducción.

El Partido Acción Nacional después de haber llegado a la presidencia de la república en el año 2000,  ha adoptado una serie de transformaciones internas de tipo institucional durante la primera década del siglo XXI; dentro de los cambios importantes se pueden destacar los siguientes tres:


a).- Consolidación de su institucionalización, como un partido dual; esto es, como un partido de ciudadanos (partido tradicional de cuadros) en su estructura organizacional interna y como un partido profesional electoral en el campo de las elecciones competitivas;


b).- Reivindicación de su origen ideológico a través de la reforma de sus principios de doctrina llevada a cabo en el año 2002, para eliminar el concepto de justicia social y relanzar su visión del bien común, sustentada en la dignidad de la persona humana como base de la vida política e sociedad en el siglo XXI; e,


c). – Institucionalización del control partidista frente a las naturales ambiciones personales, como se dejó asentado desde su fundación y que en el presente se convierte en paso obligatorio para impulsar coaliciones con candidatos propios, o candidatos extraños e inclusive enemigos ideológicamente o candidatos ciudadanos, sin poner en riesgo su esencia ideológico-doctrinaria. Todo esto, a través de un organismo organizador de elecciones internas y el control institucional o si se quiere férreo de la participación diferenciada de  miembros activos y adherentes, apuntalado por disposiciones aprobadas en el año 2008, para una salvaguarda del partido ante el arribismo generado por el transfuguismo natural del ejercicio del poder. El control está en el procedimiento para alcanzar el status de Miembro activo.


Así, en el PAN desde su nacimiento, han jugado un protagonismo particular los juristas y las concepciones juristas del poder; quienes consideraron impulsar como principio rector tanto ideológico como empírico al estado de Derecho, y pugnar por una cultura política sustentada en el gobierno de las leyes y no de los caprichos de los hombres. “Estado de derecho”, puesto en marcha a través de la eficacia en la aplicación de la normatividad institucional, garantizando así la vida interna, sin menoscabo de las naturales turbulencias ideológicas que provocaría el crecimiento de la militancia.


La normatividad y su aplicación eficaz han sido y es la mejor herramienta para caminar hacia el impulso de una cultura política democrática de ciudadanos libres. De tal suerte que en el proceso de transición del PAN como partido de oposición a partido en el gobierno, la normatividad interna fue y ha sido el mejor recurso partidista para resolver conflictos internos y detener riesgos, además de avanzar paulatinamente en la consolidación partidista y en la posibilidad de buscar el Poder y detentarlo. Dentro de los estudios que investigadores connotados han hecho sobre este partido como Soledad Loaeza; Francisco Reveles y en particular Víctor Reynoso, destacan en general distintos procesos de la historia y vida del PAN, pero se hace necesario analizar y debatir el papel que juegan los Estatutos generales, y en particular el tema referente a los derechos, obligaciones y sanciones del sustrato básico de todo partido político moderno sus miembros activos y de forma colateral el de los adherentes. Lectura necesaria ahora que se observan confrontaciones entre gobiernos y partido en Sinaloa y Puebla.


raymundo_garcia_garcia_3 *Raymundo García García es mexicano, catedrático, investigador y doctor en Ciencia Política.