04 de septiembre de 2021

La crisis del sistema de salud colombiano está sobrediagnosticada y para que esto cambie la sociedad colombiana debe empezar a organizarse de manera que sea capaz de cambiar la correlación de fuerzas entre quienes llevan años lucrándose del sistema y los desfavorecidos por este.

Así lo manifestaron los participantes de la nueva sesión de Diálogos Convergentes –iniciativa de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) para que el país conozca las propuestas de la sociedad civil plasmadas en la plataforma Convergencia por Colombia– centrada en el tema “Propuestas de reforma al sistema de salud desde organizaciones sociales y políticas”.

Entre otras voces, se escucharon las de un grupo de seis lideresas de la Mesa por el Derecho a la Salud y a la Seguridad Social de Antioquia (Messa), quienes expresaron al unísono que “la salud es un derecho, no un negocio”.

Ellas lo tienen claro: “un sistema integral de salud centrado en las personas, sin importar donde se encuentren, debe garantizar otros derechos como a la vivienda digna, el acceso a los servicios públicos y a un trabajo digno, entre otros”.

En su opinión, una forma de hacerle seguimiento a dichos aspectos sería conformando una comisión tripartita Estado-hospitales-sociedad civil que se encargue de evaluar determinantes sociales (servicios públicos, canasta familiar, entre otros).

“Pensamos que esta es una propuesta inclusiva que permitiría, a partir del seguimiento permanente a los determinantes sociales, hacer de la salud un derecho fundamental”, subraya Adriana Castellanos, educadora e integrante de Messa.

Al respecto, el médico cirujano Santiago Osorno, también integrante de Messa, destacó que desde hace una década este grupo de la sociedad civil viene promoviendo la idea de que los derechos son interdependientes.

“Más allá del modelo de salud actual hemos querido preguntarnos qué factores han incidido en su deshumanización y exclusión constante”, afirma.

Luis Alberto Martínez, coordinador de la Mesa Antioquia por la Transformación del Sistema de Salud Colombiano –otro de los invitados a Diálogos Convergentes– manifestó que en diez años de trabajo en dicha organización social se han identificado varios factores que influyen en la crisis del modelo de salud actual.

Entre ellos se encuentran: poner la salud como una mercancía; discriminación permanente al segmentar a la población por su capacidad de pago, y presionar la autonomía de los profesionales de la salud. “Es un sistema atomizado en atención y en recursos, lo cual lo hace vulnerable a la corrupción, entre otros”, subraya.

Por último, Jaime Urrego, miembro del Equipo Programático del Pacto Histórico, señaló que “el empoderamiento de las comunidades y el fortalecimiento de los liderazgos vienen jugando un papel trascendental en la construcción de un nuevo modelo de salud desde hace varios años”.

Los aportes realizados por los invitados a esta nueva sesión de Diálogos Convergente se relacionan con uno de los retos a mediano y largo plazo establecidos en la mesa número 2 “Derecho a la salud y sistema de salud”.

En esta se propone avanzar en el diseño de un nuevo modelo de sistema de salud (financiación, estructura, organización, etc.), que recoja las experiencias internacionales y la nacional (derecho a la salud, etc.), las aspiraciones de la sociedad, el cúmulo científico de la academia y que reemplace el actual modelo por uno alternativo, producto de un proceso participativo, como se describe en la propuesta metodológica.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co