
BOGOTÁ D. C., 26 de mayo de 2021 — Agencia de Noticias UN-
Hace 30 años la Carta Magna le apostó a la democracia participativa, a la descentralización y a la autonomía, por lo que esta sería una oportunidad para que la democracia callejera confluya en escenarios de democracia local y regional. Por ejemplo, se podría pensar en la posibilidad de un cabildo abierto u otras instancias participativas en Cali, Cauca o Bogotá, señaló el jurista.
Lo esencial es permitir que la democracia callejera se encuentre con las instituciones, “creo que a la democracia sin democracia callejera le falta vigor, pero si esta última que no confluye en decisiones institucionales genera problemas complejos”.

Según el experto, investigador del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad (Dejusticia), aunque positiva, la diversidad de voces genera un problema de representatividad en las negociaciones y una necesidad de conversaciones a múltiples niveles.
Precisamente el problema de los liderazgos ha hecho que el Gobierno afronte tardíamente la crisis planteando espacios de diálogo y que se evidencien dificultades de articulación en las demandas de los promotores del paro para salir de la crisis.
El momento de las universidades
Menciona además que la multiplicidad de actores y de demandas hacen necesarias otras expresiones: de una parte se encuentran los escenarios de democracia local, y por otro las universidades pueden adquirir un enorme protagonismo.
“En ese sentido, valoro que la rectora Dolly Montoya Castaño haya tomado la iniciativa de que la UNAL se involucre activamente en la discusión de los temas asociados con este paro, pues estas instituciones pueden ofrecer distintos escenarios desde su experiencia, ya sea para generar soluciones, como espacios de diálogo o como garantes de lo pactado”, manifestó el profesor Uprimny.
Dicha iniciativa, conocida como Convergencia por Colombia, reúne propuestas ciudadanas para salir de la crisis. La iniciativa surge a partir de la “Carta universitaria a la nación colombiana”, que inicialmente contó con la participación de siete universidades públicas y privadas, a la que se sumó una propuesta de representantes de la sociedad civil para enfatizar en la participación de los jóvenes, y que se puede resumir en los siguientes ejes:
-Fortalecimiento de la democracia e implementación plena de la Constitución Política de 1991.
-Derecho a la salud y sistema de salud.
-Estado de derecho, protesta social y fuerza pública.
-Implementación plena de los Acuerdos de Paz como condición de convivencia democrática.
-Juventud y ciudadanía ampliada.
-Pacto fiscal y desarrollo económico y social incluyente.
-Derecho a la educación y acceso equitativo al conocimiento.
Protestas inéditas
El país vive una movilización democrática muy intensa y diversa que hunde sus raíces en una serie de problemas acumulados no resueltos de la sociedad colombiana, como la profunda desigualdad y la pobreza extendida.
Para el jurista Uprimny, “la actual movilización social se ha visto dinamizada por el actual Acuerdo de Paz. Este permitió que el debate público no fuera solo por el tema de orden público y la guerrilla, sino que surgieran problemas acumulados y se expresara, por eso estas movilizaciones empezaron con mucha fuerza en 2019”.
Se trata de protestas inéditas para la sociedad colombiana, pues este no era un país con amplias movilizaciones como sí lo han sido otras naciones latinoamericanas. “Esto es positivo: la democracia callejera puede profundizar, dinamizar las democracias electorales, y se podrían convertir en un reforzamiento de la democracia colombiana” afirma el profesor.
Según el experto “las movilizaciones también evidencian una sociedad polarizada, con lecturas diversas de la movilización. Por un lado, aunque se hayan presentado actos vandálicos y organizaciones criminales que quieren pescar en río revuelto, es esencialmente pacífica, popular, que expresa la insatisfacción de los jóvenes, quienes juegan un papel protagónico. De otra parte están quienes las ven como un problema de orden público, con represión fuerte y uso desproporcionado de la fuerza”.
Agrega que “la continuación de las movilizaciones sin salidas claras y con bloqueos podría desencadenar riesgos de regresiones autoritarias muy complejas”.
Los aportes del profesor Uprimny al debate nacional fueron abordados en el programa Punto Crítico, de UN Televisión, presentado y moderado por el profesor Carlos Alberto Patiño, director del Instituto de Estudios Urbanos de la UNAL.