29 de marzo de 2017

La teoría del pacto entre el PAN y PRI, o viceversa, para cerrarle el camino al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en el 2018, toma más fuerza en Puebla con los acuerdos de redistribución de 40,4 millones de pesos de prerrogativas para los partidos políticos para este 2017 y evitar la creación de nuevos partidos políticos locales.

Si seguimos la ruta del dinero y en particular del reparto de esos 40, 4 millones de pesos queda evidenciada la participación del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEE) y el Instituto Electoral del Estado (IEE) en el pacto.

En estos momentos el escenario es el siguiente en Puebla: el PAN es el grupo en el poder y su objetivo es retener la gubernatura en el 2018; MORENA es la única amenaza real que tiene y deben debilitar económicamente al partido de Andrés Manuel López Obrador.

El PAN necesita que el PRI pelee votos en las zonas rurales y municipios de la Sierra Norte y Mixteca para evitar que MORENA pueda crecer en aquellos lugares en donde la marca panista no es necesariamente fuerte.

Por eso le autorizaron un aumento de 54.7 millones de pesos a 68.1 millones de pesos en este año para fortalecer sus estructuras y evitar que MORENA crezca al interior del estado.

Ahora bien, en el caso del PRD, ante inminente la salida Miguel Barbosa de ese partido y de que toda su gente en Puebla abandone las filas del sol azteca y el partido quede en manos de Carlos Martínez Amador, entonces le duplicaron las prerrogativas.

De manera “milagrosa” el PRD pasó de 14.2 millones a 28.2 millones de pesos para que pueda tener recursos y terminar por apropiarse de lo poco que queda de ese partido en la entidad y poder crear una estructura que pueda contrarrestar votos a MORENA.

Ahora sí habrá dinero en el PRD y lo manejará Carlos Martínez Amador.

El PAN recurrirá a las alianzas en Puebla para poder aplicarle a MORENA la misma fórmula política que utilizó en dos ocasiones contra el PRI para derrotarlo en el 2010 y 2016.

Por eso Compromiso por Puebla también subió en sus prerrogativas de 12.7 millones de pesos a 14.4 millones de pesos.

Lo mismo ocurrió con el Partido Nueva Alianza en donde hubo un incremento significativo de 13.2 a 25.4 millones de pesos.

Y el golpe financiero a MORENA fue claro y contundente.

Le bajaron para este año de 22.9 millones de pesos a 9.7 millones de pesos para que no tengan recursos para armar la estructura electoral que tanto necesitan para ser competitivos en el 2018.

Rafael Moreno Valle y sus colaboradores son excelentes operadores políticos y han empezado a debilitar financieramente a su único rival que tienen en el 2018: MORENA.

Si en este año fueran las elecciones así quedaría la competencia en términos de recursos:

MORENA con 9.7 millones de pesos.

PRI con 68.1 millones de pesos

Y la alianza PAN – PRD – PANAL y Compromiso por Puebla con 116.9 millones de pesos.

Ahora sí queda más claro el objetivo de la redistribución financiera de los partidos políticos y se fortalece la teoría del acuerdo.

Y el pacto del PAN y PRI ya empezó a surtir sus primeros efectos en Puebla.

 

 Carlos Gómez.  (@gomezcarlos79) es director del periódico ContrastesdePuebla.com