2 de enero de 2017

Tony Gali mandó señales claras, inequívocas y de fácil lectura para los conocedores de los entretelones de la política en el Auditorio Metropolitano en su Toma de Protesta.

No habrá ruptura hoy, ni nunca con Rafael Moreno Valle porque es su amigo, su cómplice desde hace muchos años en varios proyectos y estará con en él hasta el final en la pelea rumbo al 2018.

Dedicó palabras especiales a Martha Erika Alonso por su destacado trabajo al frente del Sistema DIF Estatal, le dio un trato de candidata rumbo al 2018 para la gubernatura de Puebla.

Así se sintió en todo el Auditorio.

Al único priista local que saludó fue a Juan Carlos Lastiri.

¿Será que ya lo ve como el candidato del PRI a la gubernatura?

Agradeció a Jorge Aguilar Chedraui por su esfuerzo, desde el Congreso del Estado, para impulsar las reformas con las que arrancó su administración.

Con eso borra cualquier duda sobre la relación entre ambos, sobre todo por las recientes revelaciones de presuntos malos manejos en la Secretaría de Salud y que muchos entendieron que era una forma de sacar de la jugada a Jorge Aguilar Chedrahui del proceso electoral del 2018.
Hoy está más vigente que nunca.

Aunque su “gallo” es Rafael Moreno Valle para el 2018, atendió con palabras cálidas al líder nacional del PAN, Ricardo Anaya.

Logró reunir a 17 gobernadores en su Toma de Protesta.

Una señal de fuerza pese a que su gobierno será de veintidós meses.

Para todos los presentes fue muy evidente que el morenovallismo está más fuerte y vigente que nunca.

Está tan fuerte que buscarán que Moreno Valle sea el candidato a la Presidencia de la República y que Martha Erika Alonso sea la próxima gobernadora.

Y que de entre la terna de Jorge Aguilar Chedraui, Gerardo Islas y Mario Riestra saldrá el candidato del PAN o de la alianza para la Presidencia Municipal de Puebla.

En estos veintidós meses no habrá ocurrencias, ni más proyectos cuestionables o criticables para endeudar más a Puebla.

Tony Gali va por un gobierno austero, con obras de mayor impacto social y que atiendan a una apretada agenda de apenas 22 meses.

Abrió, a quien lo entendió, una nueva forma de gobernar, en donde prevalezca la inclusión y el respeto a los derechos humanos.

Tendió la mano a todos los sectores de la sociedad poblana que estén dispuestos a colaborar con su gobierno.

Habrá puertas abiertas.

Tony Gali planteó un gobierno para continuar el trabajo de Rafael Moreno Valle en materia de desarrollo social e infraestructura, pero con su estilo.

Un estilo en donde la confrontación será el último recurso.

Tony Gali no tiene tiempo de pelear o de discutir.

Tiene veintidós meses para gobernar.

Y el tiempo ya empezó a correr.
 
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Carlos Gómez (@gomezcarlos79) es director del periódico ContrastesdePuebla.com.