30 de enero de 2017

“¿Por qué no en lugar de preguntarle al pueblo
qué hubiéramos hecho, se preguntan:
qué haría un gobierno verdaderamente patriota?”.
Abel Pérez Rojas

Los responsables de la economía en México y su jefe, el presidente Peña Nieto, deberían reconsiderar el segundo gasolinazo del año que parece inevitable para la primera semana de febrero, si es que de alguna manera quieren mantener la aparente unidad contra las agravios de Donald Trump.

En los distintos mensajes a la nación Peña Nieto ha llamado a la unidad nacional, a conservar la calma y propiciar la exaltación de los valores patrios; por ejemplo, hace unos cuantos días mediante un video y bajo el hashtag #TodosSomosMéxico, el presidente rememoró el 10 de marzo del año pasado cuando, en una acción coordinada, militares y civiles evitaron en el Zócalo de la Ciudad de México la caída de la bandera nacional.

Claro que mensajes como éste tienen por objeto exacerbar nuestro patriotismo, pero ¿no sería mejor que el gobierno federal ya hubiera realizado una serie de medidas y acciones de austeridad y limpieza de la corrupción para evitar medidas como las del gasolinazo?

Si el gobierno hubiera aprendido del encono generado con el primer gasolinazo, ¿no le parece que a estas fechas el gobierno ya debería de haber incautado fortunas mal habidas  y que éstas regresaran a las arcas públicas?

Por supuesto que el gasolinazo es sólo la  punta del iceberg de las erróneas y entreguistas políticas económicas de varios gobiernos, pero ¿no deberían darse muestras claras de que se aprendió la lección y se empiecen a dar pasos distintos?

Realmente no se ve por dónde, pero los aliados políticos que hicieron posible las llamadas reformas estratégicas están empezando a curarse en salud de lo que se podría detonar con el siguiente gasolinazo.

Ante el inminente gasolinazo, políticos del PAN y del PRD han pedido al gobierno federal que suspenda el aumento programado en los próximos días a los combustibles, porque de alguna manera anticipan que para los mexicanos no habría ninguna diferencia entre Trump y Peña Nieto.

¿Se imagina usted la desolación ocasionada por un segundo gasolinazo?

Para muchos sería verdaderamente catastrófico  ver la amenaza externa encarnada en Trump  y la orfandad interna que ocasiona un gobierno insensible del dolor de su pueblo.

¿Por qué no en lugar de preguntarle al pueblo qué hubiéramos hecho en su lugar, se pregunta el gobierno federal qué haría un gobierno verdaderamente patriota?

Los días que vienen son decisivos para ver si el gobierno federal aprendió la lección y rescata algo de su dignidad para evitar más daño a las familias mexicanas.

Eviten el gasolinazo, reviertan el entreguismo, encaren con valor y mente fría a Trump, regresen lo que se han robado y sólo después de ello podremos decir que el gobierno está a la altura del patriotismo que están demandando. Mientras tanto son meros mensajes cursis que logran confundir a las personas no informadas.

¿Está usted de acuerdo?


Imagen: amlocampeche.wordpress.com

Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es escritor y educador permanente.