
4 de noviembre de 2016
Un día pensamos que “contratar” gobernantes para “administrar” los bienes nacionales era buena idea. Ellos serían los responsables de impartir justicia, garantizar la paz, permitir las oportunidades para todos, facilitar el acceso a servicios de salud, educación y vivienda para los menos agraciados.
Esa fatídica decisión de dejarnos “controlar” por un grupo de políticos nos ha salido muy cara. Hoy en día, el país es un verdadero caos, un estado fallido, una pobreza trepidante, la inseguridad a tope, feminicidios, homicidios, desapariciones, presos políticos, economía fallida, saqueo de recursos, criminales trabajando con gobernantes y políticos “mano a mano”...
México cayó en la desgracia total. Pruebas hay muchísimas. Sólo hay que leer un poco más las noticias y no creerle a los medios masivos tradicionales.
Ante eso, debemos reflexionar mucho, pues exigirle a las autoridades mayor seguridad es darles más poder sobre nosotros; ellos han abusado mucho del “control” que ejercen sobre los ciudadanos, en lugar de apoyarnos nos timan, engañan, saquean, roban, controlan, asesinan y una larga lista de penosos verbos.
¿Permitir los justicieros?
Ante esta realidad, han aparecido los vengadores anónimos (autopista a Toluca) o públicos (mujeres que matan a sartenazos a su agresor). El Senador panista José Luis Preciado propone que los ciudadanos puedan obtener armas1. No creo que el legislador esté buscando otra cosa que llamar la atención; pero analizando la propuesta, sé que no progresará porque conocen el terror que viven los Estados Unidos las autoridades. La población podría armarse para una revolución y más en México con tantas desigualdades sociales.
Hacer justicia por propia mano, según los estudios de derecho internacional, “implica la ruptura del contrato social democrático, aquel que otorga al Estado el monopolio de la fuerza y asegura el tránsito del estado de naturaleza a la comunidad política”2 . Su aparición se debe a diferentes causas, en México, claramente se señala a la corrupción como causante de todos nuestros males.
Sucede, según el mismo estudio, por la alta percepción de inseguridad, la terrible impunidad de más del 90% de los crímenes y, según mi propio análisis, a la mentira política, la farsa democrática, la manipulación mediática, el hambre y el descaro como contraste de los políticos al despilfarrar el erario. Sobre todo, que no se castigue a los delincuentes políticos como el propio presidente. Aquí las leyes, está claro, sólo aplican al pueblo, no a los gobernantes.
También es culpa de los ciudadanos
Una democracia, si queremos tenerla, implica nuestro compromiso y participación en la toma de decisiones. Conocer bien nuestro entorno, no dejarnos engañar por demagogia política, por infusión de ideas mediáticas (mesas de debate manipuladas y controladas para influir en la opinión pública). Romper el paternalismo tradicional y hacernos cargo de nuestra responsabilidad, exigiendo cuentas claras, presencia en medios masivos con la opinión diversa de los ciudadanos, etc.
Pero al dejarnos adormilar con una educación conductista del cumplimiento de órdenes, posición uno, posición dos, posición tres, paga tus impuestos, la autoridad no se discute, coopera con el teletón si quieres ser buena persona, etc., estamos contribuyendo día con día en la sistematización de los ciudadanos, seguimos sosteniendo el asqueroso cascajo de gobierno que tenemos.
La aparición de los justicieros es un síntoma
La verdadera enfermedad no se cura atrapando a los justicieros, señor presidente; sino en recomponer un estado que vele en realidad por la “salud” de la justicia, de la aplicación de leyes para todos, de la creación de leyes sin “arreglos” con las trasnacionales o los oligarcas u otros políticos ambiciosos. Del BIEN COMÚN, no de unos cuantos.
1 El Informador. “Ante robos, senador panista propone armar a la ciudadanía”. Tomado de: http://www.informador.com.mx/mexico/2016/685613/6/ante-robos-senador-panista-propone-armar-a-la-ciudadania.html el 4 de noviembre de 2016.
2 Ortega Contreras, Carolina. “Justicia por mano propia: ¿cómo entenderla y cómo erradicarla?”. Tomado de: http://www.razonpublica.com/index.php/econom%C3%ADa-y-sociedad/8569-justicia-por-mano-propia-%C2%BFc%C3%B3mo-entenderla-y-c%C3%B3mo-erradicarla.html el 4 de noviembre de 2016.
Imagen: nexos.com
Joe Barcala (@JoeBarcala) es novelista y activista veracruzano y poblano, autor de diversos éxitos editoriales.
