21 de mayo de 2015

- Apuntes y Aportes -

 Aunque parezca ser un tema trillado, es un tema sobre el que vale la pena escribir, comentar, insistir y, sobre todo, trabajar. 

A veces me da la impresión de que para algunos niños, adolescentes y jóvenes, el tema de los valores personales, cívicos y sociales es algo completamente desconocido. Se pueden encontrar diversas posibles razones que expliquen el por qué cada vez se observa menos la práctica de los valores que permiten una convivencia social armónica, pero lo grave es que cada vez encontremos más noticias lamentables que nos deben hacer reflexionar en el evidente retroceso que tenemos en este sentido.

Dos temas pueden ayudarnos a hacer más claro y evidente de lo que hablo: la reciente muerte de un niño en el norte del país, mientras jugaba con adolescentes familiares y amigos, quienes simulaban un secuestro, causándole diversas lesiones y la muerte, y los lamentables comentarios que realizó el presidente del INE en una conversación privada, refiriéndose a los indígenas.

En el primer caso, como ya lo han señalado varios especialistas, es lamentable que veamos cómo es creciente el número de delitos cometidos por menores, al mismo tiempo que quienes cometen delitos tienen menos edad. Esto quiere decir que la crisis de valores, el hecho de que los padres convivan menos tiempo con sus hijos, que estén menos pendientes de su desarrollo –por diversas causas, principalmente económicas y laborales-, que los niños y adolescentes tengan mayor tiempo libre o de ocio, entre otros factores, están provocando que los delincuentes tengan menor edad. 

No podemos quedarnos en el diagnóstico, debemos buscar la manera de revertir esta situación y darnos a todos la oportunidad de una mejor vida, más tranquila, pacífica y que permita el desarrollo integral de las personas.

Es importante dar el siguiente paso, que los especialistas en cada tema propongan políticas públicas que nos permitan superar estos problemas, es una tarea colectiva en la que se necesita que nos involucremos la mayor cantidad de actores posibles, no podemos dejarlo en manos del gobierno porque es una lucha que –evidentemente- va perdiendo y el tema nos involucra a todos.

El otro caso mencionado, si bien es cierto, se conoce por una grabación de una conversación privada, lo cual de acuerdo con nuestra legislación es un delito y no es mi intención profundizar en ese tema en esta colaboración, lo que es lamentable es que alguien que preside un organismo autónomo, ciudadanizado, se mofe de nuestros pueblos originarios, ya que los comentarios transmiten el sentir de la persona y obviamente lo que menos se espera de alguien que ocupa esa posición es que haga comentarios discriminatorios u ofensivos hacia cualquier grupo social.

Aunque Lorenzo Córdova se ha disculpado por sus declaraciones y el INE  ha interpuesto una demanda por la ilegal grabación de la conversación, sin lugar a dudas, el hecho seguirá dando de qué hablar, pero sobre todo debe ser un llamado a la reflexión para que todas las personas –no solo las que ocupan algún cargo público, aunque sean las que tienen mayor obligación- tratemos de conducirnos, referirnos y tratar con respeto a todas las personas, tanto en los actos públicos como en las conversaciones privadas, acostumbrémonos a tratar de ser mejores en todos los aspectos de nuestra vida.

Hasta la próxima.

Juan Carlos Trejo @jctrejopue – Facebook.com/JuanCarlosTrejoArenas – Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.