9 de abril de 2015
- Código 3... Policía en camino -
Pues, por fin inician las campañas políticas para este nuevo tiempo de elecciones, y lo realmente penoso, es que independientemente de lo político, o mejor dicho de lo partidista que pueda ser el fenómeno, deberá ser visto con ojos llenos de nuestra actualidad y realidad, mismo fenómeno, que desde un particular punto de vista, se ha convertido al partidismo, como el juego por el beneficio a “uno mismo”.
Como lo maneja acertadamente el experimentado periodista Mario Alberto Mejía en su columna de este lunes, en donde explica puntualmente el inicio de las campañas este domingo, en la completa obscuridad, de la forma más gris y casi, casi dijera yo: “por debajo de la mesa”.
La pregunta es ¿qué se esconde, de qué se apenan, por qué se ocultan, se habrán dado cuenta del hartazgo social, de la falta de confianza, de que ya a nadie realmente le importa todo este teatro, se habrán dado cuenta que nuestra sociedad ya no es aquella que pensaban ignorante y que de ninguna forma ya pueden engañarle?
En fin, se notará que la gente ya no cree en los chapulines como alimento de proteína o, se sabrá ahora que ha llegado al ridículo el juego de las elecciones y los partidos al punto de poner a artistas, payasos (los payasos profesionales, no cierto tipo de diputados y senadores) teatreras, Juanitos, cantantes, boxeadores y vaya hasta el Cuahu... Eso sí que es uno de los límites junto con el caso patético de la argentina Sabrina.
Pero el asunto en sí, no es de partidismo de lo que quiero hablar sino, precisamente, como es que esto afecta a la seguridad pública y más puntualmente a los integrantes de estos cuerpos en el desarrollo de su trabajo y de su futuro.
Tradicionalmente se ha utilizado a los policías a la vieja usanza de lo que se denominaba “voto corporativo”, sin embargo esto ya no ocurre o al menos así lo pienso yo de que esto ya no ocurrirá, y ahora, poco a poco, sin que lo notaran y tal vez, incluso también por “debajo de la mesa”, los agentes de la policía y todos los que laboran alrededor de esta institución en sus tres ámbitos de gobierno, han crecido, se han perfeccionado y superado su estamento.
Cierto que no todos, cierto que la gran mayoría aun queda corto en cuanto a su preparación, pero a la manera que en matemáticas se denominaría “exponencial” y ahora nadie puede parar este crecimiento, se está dando esta superación que ciertamente ha tenido muchos tropiezos, pero cada vez más, llegan los policías con compromiso con el país, con sus terruños, con sus familias y con ellos mismos y la lucha hoy más que nunca se da de una forma consciente, estudiada y convencida aun en contra de aquellos falsos policías que lograron incorporarse a las instituciones policiales, improvisados, corruptos, diferentes, solo para velar, como los partidistas en la actualidad, por sus intereses personales.
Actualmente, no solo un grupo selecto de policías se está preparando, sino decenas de grupos lo están haciendo con y sin el apoyo de sus mandos, y mejor aún, quienes estamos convencidos de nuestra institución como una forma de servir al país y a nuestra comunidad, nos dedicamos a preparar a más policías, y si me apuran un poco, a preparar a la comunidad en general en la cultura de la seguridad, de la legalidad y del compromiso que debemos de tener todos por nuestra nación, más allá de intereses mezquinos, convenencieros e ignorantes de quienes improvisadamente han llegado a los mandos de tan noble institución.
Pienso que todos estamos cansados de vividores del sistema, gentes que no solo no sueltan su trozo de poder, sino que además no hacen nada por la comunidad, el trabajar para obtener el poder por el poder no sirve, cansa y a la larga crea violencia, la cosa está en luchar por el poder para servir, para colaborar, para hacer convivir, para hacer crecer y proteger a nuestra ciudad y a nuestro país.
Ahora estos vividores se encontraran con un policía razonado y conciente, conocedor de su historia y experiencia en el ejercicio de sus derechos políticos.
Las y los policías de Puebla capital, de nuestro estado de Puebla, de todos los estados de nuestro país y de nuestro México en sí, saben de la importancia de su trabajo, sabemos de la importancia de nuestra entrega y del compromiso y espero que ahora de manera responsable y entregada se demuestre, que no se dejen llevar por promesas falsas y espejos de regalo, que no cejen en su lucha por profesionalizarse, por aprender cada día más, a fin de servir mejor y sobre todo por sentir el orgullo de ser policía y heredar a su familia ese orgullo.
Pero sobre todo, debemos hacer sentir, decir, comunicar, explicar a la ciudadanía civil nuestro compromiso con la sociedad toda, y eso nos incluye a cada uno de nosotros, que estamos no solo comprometidos a servirles sino convencidos que como mexicanos, como poblanos, esa es nuestra mejor, mayor y más grande misión.
¿O no?
Juzgue usted.
Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es especialista en seguridad pública, exfuncionario en los tres niveles de gobierno y candidato a doctor en Derecho.