29 de marzo de 2015
- Contextos Ciudadanos -
Cierto es, como dice el pueblo, que “Dios da el agua pero no el entuba”; no obstante tampoco dejó a uno sólo como administrador para que mate de sed al que no pueda pagar.
El pretexto para concesionar el agua a un particular es que hasta ahora la administración pública es ineficiente. La solución es bien sencilla: señores, sean eficientes en el trabajo que tienen.
El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, dependiente de SEMARNAT, documenta cómo del total del agua que se surte en todo el país menos de la mitad llega al usuario. Así que empiecen por corregir el desperdicio del agua del 40, del 50 y hasta 60% que se pierde por fugas en las tuberías, no por el mal uso que haga el ciudadano o la empresa.
Si los organismos operadores de agua potable son quienes tienden la red, quienes administran el líquido, quienes cobran, pues también que reparen las fugas y garanticen la entrega del líquido.
Los ciudadanos pedimos que el buen juez por su casa empiece, y que se vuelvan eficientes los Sistemas Operadores de Agua potable y que si bombean 100 litros de agua lleguen 95 litros a los usuarios, que el desperdicio sea realmente poco o mejor aún: nada.
Señores y señoras legisladoras, antes de querer cambiar las leyes apréndanse primero lo que ya existe.
Por ejemplo el Artículo Cuarto Constitucional establece que el estado garantizará los recursos hídricos a los ciudadanos (no los particulares) y además acepta los principios de la ONU en torno al agua que tiene que ser suficiente, saludable, aceptable, accesible y ASEQUIBLE, es decir, que el costo del agua no sea más del 3% del gasto total de un hogar, por eso el costo del agua no puede ser igual que una mercancía que sube ysubre ysube de precio.
Ah! y también es importante el artículo 14 Bis 5 de la Ley de Aguas Nacionales, donde dice que el Estado garantizará el derecho al agua tanto para uso personal como doméstico, además considera al agua como un beneficio colectivo cuya base es la solidaridad, cooperación mutua, equidad.
Esta ley dice también que es de prioridad y de seguridad nacional la preferencia del uso doméstico y público urbano en relación con cualesquier otro uso.
Lo que es razón suficiente para no otorgarla como negocio a intereses particulares o grupos minoritarios, pues de ser así, el aprovechamiento del agua no tendría visión humana y social, y atenta contra la dignidad de los individuos.
Tristes ejemplos tenemos ya en Puebla con la privatización que de un plumazo elevó el pago por ael agua a beneficio de CONCESIONES INTEGRALES S.A. DE C.V., cuya inconstitucionalidad hace que los ciudadanos estén ganando los amparos de sus derechos ciudadanos para pagar el agua potable al precio justo, no bajo los criterios de mercado que han quintuplicado las tarifas.
Por todo esto, quedan advertidos señores legisladores, ¡ni antes ni después de las elecciones los ciudadanos vamos a permitir que concesionen el agua a la iniciativa privada para que nos cobre lo que quiera!
Imagen: forosocialcriptana.com
Mireya Ramírez Martínez, 38 años de ejercicio periodístico. Premio Estatal de Periodismo 2012 Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.