20 de febrero de 2015

contextos ciudadanos*Esta es una sugerencia para crear empleos en México y activar la economía.
 
Tras mucho cavilar, sacar números, imaginar escenarios posibles, he llegado a la fórmula para acabar con la pobreza en México.
Sí comadres, sí compadres, esto es posible.

Si entregamos 145 mil pesos a 700 personas cada mes, bien podríamos ayudar a unos 8 mil mexicanos al año a salir de la postración y crear empleos.
La receta es muy sencilla: cada uno de los mexicanos debe ser un servidor público por un mes.

Esta fórmula permitirá ayudar a la economía y lograr el bienestar de las mayorías.

Ciertamente hay consecuencias: no se puede chiflar y comer pinole, y algunos podrían resultar afectados en sus ingresos, pero, por encima de los derechos de unos cuantos -que numéricamente no representan mucho- está el bienestar de las mayorías. Si bien, para los afectados, todos los demás podemos armar una cooperacha para sus chicles.

Bien, si un diputado federal gana 74 mil pesos de dieta mensual, se le entregan casi 46 mil pesos de asistencia legislativa y otros 29 mil pesos de presupuesto para la atención ciudadana; en cifras redondas 145 mil pesos mensuales, este puede ser el presupuesto de partida.

Con 145 mil pesos en una sola entrega, un padre de familia podría pagar sus deudas con una tercera parte, y con los dos tercios restantes poner un negocio en buenas condiciones y darle trabajo por lo menos a otros dos mexicanos, así que el impacto económico sería exponencial, se crearían 24 mil empleos.

Esto es una gran diferencia con los créditos de 500 pesos que ofrecen a las amas de casa los gobiernos para poner “negocios”, con lo que apenas alcanzan para un anafre, un comal, cuatro ‘kilos’ de carbón y un kilogramo de masa.

Si tenemos 500 diputados federales, más 128 senadores, 31 gobernadores y sumar a los secretarios de estado, subsecretarios y directores principales de las distintas dependencias públicas -cuyos sueldos andan en ese mismo rango de los 145 mil pesos-, el presupuesto total del que se podría disponer nos alcanza para sacar de la pobreza a unos 8 mil mexicanos, al año, aunque dejemos sin empleo a 700.

Y total, como decían las consignas de las marchas de hace años: “salario mínimo al presidente para que vea lo que se siente”.

Y al fin a nuestros servidores públicos les permitiremos cumplir con aquello que Benito Juárez señaló del 2 de julio de 1852: Bajo el sistema federativo los funcionarios públicos (…) no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado.
 
Mireya Ramirez Martinez 4Mireya Ramírez Martínez, 38 años de ejercicio periodístico. Premio Estatal de Periodismo 2012 Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.