MANIZALES, 20 de junio de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Este proyecto, desarrollado por Carlos Andrés Fernández Muñoz, magíster en Ingeniería de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, busca proporcionar residuos papeleros como alternativa para alimentar el ganado lechero en zonas del país afectadas por episodios de sequía, como la ocurrida en el Huila.

De las prácticas industriales del papel se generan grandes cantidades de residuos lignocelulósicos –sobrantes o subproductos de bajo valor agregado– para obtener energía, los cuales suponen contaminación ambiental, debido a que gran parte de estos se eliminan mediante la combustión de biomasa.

Como parte de la investigación se realizó un análisis preliminar de la calidad nutricional de este subproducto, en el cual se encontró que contienen bajos niveles de nitrógeno, valores medios de digestibilidad de la materia seca, altos niveles de fibra vegetal y fibra ácida, y algunos minerales como calcio, magnesio, sodio, cobre y zinc, que son de alto valor en las dietas para rumiantes.

“El magíster realizó un experimento con tres niveles de inclusión de papel en la dieta: 0, 10 y 20 %, en 9 vacas Holstein en lactancia, con 40 días posparto y un promedio de 26,3 kg de leche/animal/día, durante 6 semanas. Además, se evalúo aceptación y afectación en la producción y composición de la leche, cambio en el peso vivo y condición corporal de las vacas”.

El mejor resultado se obtuvo con inclusiones del 20 % de los residuos de papel mezclados con melaza o glicerol, y se determinó que este no afectó la producción ni la calidad de la leche, y tampoco la condición corporal de los animales que participaron en el estudio.

Con la adición de glicerol y melaza se evidenció un aumento en el consumo del producto entre 0,53 y 0,42 kg de materia seca/animal/día, que corresponden a un consumo del 41 y 33 % de la materia ofrecida.

Tratamiento de los residuos

Para el tratamiento de los residuos de papel, el investigador realizó un tratamiento químico, denominado organosolvente, en el que se mezclan solventes orgánicos o acuosos con un catalizador ácido, con el fin de aumentar la digestibilidad del producto en las vacas.

“Este proceso químico es eficaz, ya que mejora de la digestibilidad o la ingesta, es económico si se compara con el valor nutritivo mejorado, no es tóxico para los animales y el ambiente, y además no es de manejo peligroso ni corrosivo para la maquinaria”, explica el investigador.

En esta misma línea se conoce la investigación del zootecnista George Jaime Tenjo, de la UNAL Sede Bogotá, quien propuso que las 100 toneladas de residuo de papel que deja al día una empresa se conviertan en alternativa de alimentación para vacas lecheras de Ubaté (Cundinamarca).

En su propuesta, el investigador habla de una ración compuesta por el 15 % de los residuos de papel y el 85 % restante de comida convencional.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co