BOGOTÁ D. C., 19 de junio de 2020 — Agencia de Noticias UN-

“Un niño sí puede tener compromiso cardiovascular por COVID-19, que tendría manifestaciones variadas y de mayor severidad, que lo pueden llevar a descompensación y a una unidad de cuidados intensivos (UCI)”.

Esta fue una de las conclusiones a las que llegó el cardiólogo pediatra Manuel Huertas Quiñonez, profesor del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en el marco de la charla “Compromiso cardiovascular por COVID-19 en pediatría”, del programa #SaludUNALContigo.

El sistema cardiovascular y la COVID-19 tienen una importante relación, pues existen factores de riesgo muy marcados, como hipertensión arterial, diabetes, cardiopatías congénitas, enfermedad coronaria e hipertensión pulmonar.

“Por la misma enfermedad y el comportamiento de la COVID-19, los niños pueden presentar lesión miocárdica, arritmia, insuficiencia cardiaca, tromboembolia venosa e hipertensión arterial”, señala el especialista.

En la pandemia actual se ha visto que hasta el 30 % de los adultos afectados pueden presentar lesión miocárdica. Toda esta fisiología se ve muy agudizada y muy presente en el paciente pediátrico con los cambios que se dan a nivel celular, alteración del árbol traqueo-bronquial y el compromiso cardiaco.

Aumenta compromiso respiratorio

Desde el día cero de contagio, y durante los siete siguientes, se da el periodo de incubación, la aparición de los signos iniciales y compromiso inicial respiratorio de los pacientes pediátricos y puede seguir hasta el día 14, con un compromiso más marcado del árbol traqueo-bronquial, y posteriormente a nivel cardiovascular.

Hasta el día 21 se pueden presentar cambios de vasculitis, compromiso de falla cardiaca y la llamada tormenta de citoquinas, que genera un síndrome de respuesta inflamatorio sistémico.

Según el doctor Huertas, aunque inicialmente el compromiso por COVID-19 en el paciente pediátrico fue desestimado, puede llegar a ocasionar alteraciones muy marcadas, que irían desde una enfermedad no complicada hasta una neumonía leve o grave, un síndrome de dificultad respiratoria agudo.

Cuando se empezaron a ver los primeros casos de Kawasaki en pacientes con COVID 19, la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC) lanzó una alerta a los médicos latinoamericanos acerca de la importancia del diagnóstico temprano.

La enfermedad Kawasaki, que se presenta en niños, causa inflamación en los vasos sanguíneos de todo el cuerpo y se origina muchas veces por factores virales, en los que también hay reportes de coronavirus.

En este sentido, el especialista recomienda hacer un diagnóstico temprano y un manejo racional basado en la fisiopatología, tratando de lograr una inmunomodulación (sustancias que activan o debilitan la función del sistema inmunitario) de todas las alteraciones fisiopatológicas que se dan en el paciente pediátrico con COVID-19, con el fin de que no termine en estado crítico en una UCI, sino que logre ser llevado a un estado adecuado en el que no requiera soporte o asistencia ventricular.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co