BOGOTÁ D. C., 19 de junio de 2020 — Agencia de Noticias UN-

En un sondeo realizado en diferentes ciudades, mientras el 75 % de los encuestados indica que su vivienda es apropiada para habitarla las 24 horas del día –con adecuada iluminación, ventilación, suficiente espacio, vista a una zona verde–, el 25 % tiene una vivienda muy pequeña, con falta de privacidad, condiciones de hacinamiento, alta exposición a ruido, espacios sin luz solar y temperaturas de mucho calor o mucho frío.

Los resultados de este estudio –realizado con personas de estratos 2, 3 y 4 de vivienda urbana (90 %)– fueron expuestos por la profesora Juanita Montoya, Ph. D. en Arquitectura, en el conversatorio “La ciudad ante la pandemia: retos y perspectivas en el hábitat”, del Ciclo de Conferencias de las Artes, del Centro de Divulgación y Medios de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

En el sondeo, el 75 % de los citadinos de Colombia manifestaron que están a gusto y pueden habitar su casa 24 horas al día; un 63 % se encuentra a gusto con trabajar desde allí, mientras un 37 % desearía volver a la oficina.

Respecto a la pregunta: ¿disfruta trabajar en su casa?, un 63 % indica que sí, puesto que no tienen que desplazarse por la ciudad ni permanecer en trancones, gozan de flexibilidad de horario, sensación de seguridad, conexión a internet, tiempo para otros proyectos y logran mejor concentración.

Por el contrario, un 37 % expresa que no disfruta de esta condición por sobrecarga laboral y horarios extendidos, agotamiento continuo, falta de interacción social con los compañeros de trabajo, miedo a perder el trabajo e impedimentos para realizarlo, pues parte de su actividad es presencial; en cuanto a sus hogares, consideran los espacios pocos y pequeños.

Según su experiencia, la docente recomienda plantear nuevos programas de mejoramiento, habitabilidad y confort en las viviendas, una política de conectividad y acceso a dispositivos en internet, además de políticas públicas orientadas a disminuir la desigualdad en la calidad de vivienda y barrios.

Hacia el espacio público

Según la profesora Montoya, “como sociedad se ha aprendido de otras pandemias y cuarentenas, gracias a lo cual se han dividido zonas y se han higienizado espacios. Son lecciones que se deberían extender a las zonas privadas y comunes de las ciudades, para responder a cualquier otra eventual emergencia que requiera distanciamiento social”.

Históricamente, y en todas las civilizaciones, el espacio público ha sido considerado fundamental para el desarrollo de diferentes actividades de la dinámica social natural, bien sea cultural, política, social o económica; el encuentro en este sitio común siempre implica aglomeración.

Al respecto, la arquitecta de la UNAL Natalia Villamizar, actual candidata a doctora en la Urban Planning and Policy de la Universidad de Illinois, Chicago, señala que “desde los años ochenta en Bogotá se reconoce el avance en materia arquitectónica y urbana, hay un lenguaje de consenso acerca de la relevancia del espacio público, pero es hasta el nuevo milenio cuando, internacionalmente, este se convierte en un elemento central de las políticas urbanas de diferentes ciudades capitales e intermedias”.

Aunque el mantenimiento del espacio público es una tarea compartida, la responsabilidad de su uso recae exclusivamente sobre las autoridades locales, y por eso fue uno de los primeros lugares controlados: la respuesta de los agentes públicos fue reducir la oferta de transporte, cerrar establecimientos y cancelar eventos masivos.

En este ámbito se hizo visible la falta de espacios libres y públicos que acojan a la ciudadanía en las aperturas de las ciudades sin afectar los protocolos de distanciamiento; a la vez, se ha evidenciado la necesidad de plantear nuevos criterios de calidad para la vivienda social y económica.

Es recomendable darle más importancia al barrio, facilitar la proximidad para hacer compras de primera necesidad y mantener el comercio local en diferentes puntos para evitar aglomeraciones mayores en otras locaciones, concluye la experta Villamizar.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co