
6 de marzo de 2022
Lo absurdo de la guerra
ConoSER Bien
Sueño con dar nacimiento a un niño que pregunte; mamá, ¿Qué era la guerra?
Eve Merriam
El 24 de febrero de 2022, dio inició la invasión a Ucrania por parte de Rusia tras el decreto del presidente ruso Vladímir Putin que ordenaba una intervención militar en Ucrania, por considerarla una amenaza para su país. Ucrania declaró el estado de guerra y Rusia efectuó ataques de artillería por todo el país, siendo el objetivo principal las instalaciones clave de las Fuerzas Armadas de Ucrania y los aeropuertos civiles.
Al día 4 de marzo esta conflagración armada ha provocado la muerte de 498 soldados rusos, además de 1,597 militares heridos. Ucrania ha reportado 2,870 fallecidos y cerca de 3,700 heridos. El número de militares prisioneros ucranianos es de 572 personas. Además, Ucrania ha registrado 752 bajas de civiles: 227 muertos, incluidos 15 niños; 525 heridos, incluidos 28 niños.
La palabra guerra proviene del germánico “werra” con el significado de “desorden, pelea, discordia”; mismo que dio origen al término war (guerra) en inglés, wirren (disturbio) en alemán y guerre (guerra) en francés. Así mismo el Diccionario le atribuye varias acepciones, entre ellas: 1. Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias; 2. Lucha o combate, aunque sea en sentido moral; 5. Oposición de una cosa con otra.
La guerra forma parte de la cultura de la humanidad, desde la prehistoria hasta nuestros días, es tan antigua como nuestra especie. Antes de que hubiese propiedades y territorios que defender, ya existían conflictos.
No ha habido período del pasado que se haya visto libre de luchas encarnizadas y enfrentamientos entre tribus, pueblos o civilizaciones. Los textos literarios más remotos, el Antiguo Testamento, el poema de Gilgamesh y, sobre todo, la Ilíada, hablan de combates y de hazañas bélicas.
Y nos surgen varias interrogantes sobre este abominable acto de luchar, ¿Qué es la guerra? ¿Es el hombre violento por naturaleza? ¿Qué lleva al hombre a enfrentarse a una muerte segura en la batalla? ¿En la guerra quién es la víctima? ¿El vencedor de la guerra, realmente ganó? ¿Es ético el uso de armamento nuclear? Todo esto debido a que las implicaciones sociales, económicas y culturales de los conflictos armados trascienden las fronteras de lo militar para abarcar todos los aspectos de la vida del ser humano.
Respuestas que de una forma u otra han sido dadas a través de la historia por grandes pensadores, artistas, políticos, científicos y gente de la más variada actividad, las cuales las dejamos a su consideración para que saque usted su conclusión, un ejercicio similar a la mayéutica socrática, en palabra escrita.
Las leyes son silenciosas en tiempos de guerras. (Cicerón); Los guerreros victoriosos ganan primero y luego van a la guerra, mientras que los guerreros derrotados van primero a la guerra y luego tratan de ganar. (Sun Tzu); En la guerra, la verdad es la primera víctima. (Esquilo); La guerra es una derrota para la humanidad. (Juan Pablo II); El campo de batalla es una escena de caos constante. El ganador será el que lo controla, tanto el propio como el de los enemigos. (Napoleón Bonaparte); La fuerza siempre atrae a los hombres de baja moralidad. (Albert Einstein); La guerra es lo que ocurre cuando fracasa el lenguaje. (Mark Twain); El propósito de toda guerra es la paz. (Agustín de Hipona); No solo los vivos son asesinados en la guerra. (Isaac Asimov); Un día de batalla es un día de cosecha para el diablo. (William Hooke); La idea de una guerra nuclear es inquietante. (Walter Goodman); La marca de un gran gobernante no es su habilidad para hacer la guerra, sino para conseguir la paz. (Mónica Fairview); No hay nada que la guerra haya conseguido que no hubiésemos podido conseguirlo sin ella. (Havelock Ellis); La historia está llena de guerras que todo el mundo sabía que no ocurrirían. (Enoch Powell).
Grande es la culpa de una guerra innecesaria. (John Adams); La paz no puede mantenerse por la fuerza; sólo se puede lograr mediante la comprensión. (Albert Einstein); Nunca he defendido la guerra, excepto como medio para la paz. (General Ulysses S. Grant); Si ganas la guerra, no necesitas dar explicaciones. Si pierdes, no deberías estar allí para explicar. (Adolf Hitler); Una vez que tenemos una guerra sólo hay una cosa que hacer. Hay que ganarla. La derrota trae peores cosas que las que pudieran ocurrir en la guerra. (Ernest Hemingway); Odio la guerra, ya que sólo un soldado que la ha vivido es el único que ha visto su brutalidad, su inutilidad, su estupidez. (Dwight D. Eisenhower); No tengo miedo de un ejército de leones guiado por ovejas; tengo miedo de un ejército de ovejas guiado por un león. (Alejandro Magno).
La guerra es lícita y aun necesaria cuando es el único medio de conseguir, defender o asegurar nuestros derechos. (REAyA); La guerra es el infierno. (William Tecumseh Sherman); La guerra es asesinato organizado y tortura contra nuestros hermanos. (Alfred Adler); La gente no hacen las guerras; la hacen los gobiernos. (Ronald Reagan); La guerra es dulce para aquellos que nunca han luchado. (Jess Rothenberg); La guerra es solo un escape cobarde al problema de la paz. (Thomas Mann); Haz las guerras no rentables y las harás imposibles. (A. Philip Randolph); Todas las formas de violencia, especialmente la guerra, son totalmente inaceptables como medios para resolver disputas entre naciones, grupos y personas. (Dalai Lama); En la paz, los hijos entierran a sus padres; en la guerra los padres entierran a sus hijos. (Heródoto); Nunca hubo una buena guerra o una paz mala. (Benjamin Franklin); Si todos lucharan por sus propias convicciones, no habría guerras. (Leo Tolstoy); Todas las guerras actúan como boomerangs y el vencedor sufre tanto como el vencido. (Eleanor Roosevelt); Toda guerra representa un fracaso de la diplomacia. (Tony Benn); La humanidad debe poner un final a la guerra antes de que la guerra ponga un final a la humanidad. (John F. Kennedy); No sé con qué armas se luchará en la III Guerra Mundial, pero la IV Guerra Mundial será luchada con palos y piedras. (Albert Einstein).
Es inaudito, amable lector, que, con todo el avance de la ciencia, los medios de comunicación con que contamos y las instancias diplomáticas internacionales, recurramos a la guerra para dirimir nuestras diferencias, en fin, el mal ya está hecho.
Se lo dejo para su reflexión, usted tiene la última opinión.

Jorge A. Rodríguez y Morgado