20 de febrero de 2018

“Painless” Parker fue un odontólogo canadiense atípico que desarrolló su carrera a finales del siglo XIX y principios del XX en Estados Unidos, nació en 1872 bajo el nombre de Edgar Randolph Parker.

El título de ‘Painless’ se lo ganó durante su carrera como dentista callejero, pues “Painless” Parker no era solo un apodo, sino que en 1915 se cambió legalmente su nombre original a ese, para poder seguir practicando, ya que en ese entonces en California insistía en que los dentistas trabajaran bajo su nombre legal.

Lo que lo hacía único en su momento, era el hecho de ir de pueblo en pueblo hablando sobre la salud dental y ofreciendo tratamientos odontológicos de una manera poco común para ese tiempo.

En esa época se favorecía lo que se conocía como la ruta "ética", es decir que no salía a buscar pacientes. Pero revisarse los dientes no era algo usual para la mayoría de la gente y, con la competencia de otros odontólogos y el eterno factor del miedo al dolor, su silla pronto quedó vacía.

Desesperado, alquiló un cuarto en una ciudad cercana y salió a las calles, para esto iba armado con una jeringa cargada con cocaína y agua a la que llamaba "hidrocaína", la cual producía un efecto anestésico y le permitía realizar los procedimientos sin dolor, por lo cual, rápidamente comenzó a crecer su fama, conociéndolo como el odontólogo viajero o nómada. Lo que hacía era hablarle a los transeúntes de la salud dental y les ofrecía un trato: extraerles dientes por sólo 50 centavos sin que sintieran dolor; si no quedaban satisfechos, les pagaría US$5.

Su carisma y su buen hacer le consiguieron cierto renombre entre la población y, pronto, las calles le quedaron pequeñas.

Parker fue un pionero a la hora de juntar negocio con espectáculo y no tardó en expandir sus horizontes comerciales. Unos años más tarde, se fue a vivir con su familia a Nueva York, donde pasó dificultades hasta que conoció a William Beebe, un exempleado de Phineas Taylor Barnum, el empresario y artista circense estadounidense, recordado por sus engaños en el mundo del entretenimiento. Juntos decidieron empezar a hacer publicidad a Parker y su manera de tratamiento como una especie de espectáculo y pronto empezaron a llegar más y más clientes.

Al ver cuán bien funcionaba el show, comisionó algo que se llamaba "Paris Trap", una plataforma movilizada por caballos con una silla dental y comenzó a mantener el cubo en el que echaba los dientes que extraía a la vista del público.

Por todo esto, se encontraba frecuentemente envuelto en pleitos judiciales y luchando contra los límites de la publicidad o por retos a su legitimidad o ética. Además, siempre mantuvo sus precios bajos para los clientes pobres, se enfrentaba a quienes cobraban mucho y contra los monopolios.

Cuando murió su socio, Parker se mudó a California donde abrió un consultorio y siguió atendiendo pacientes, hasta que decidió comprar un circo ambulante. Allí los visitantes podían disfrutar del espectáculo de ver a “Painless” Parker realizando exodoncias a sus pacientes. Pronto, la preocupación por la esterilización y el incremento de las exigencias sanitarias le llevaron a abandonar sus espectáculos públicos y se centró en la odontología en su consulta.

En 1948, unos pocos años antes de que Parker falleciera, se estrenó una película llamada "Rostro pálido" protagonizada por Bob Hope en el papel de un dentista llamado Peter "Painless" Parker, una comedia inspirada en su propia vida. Hoy en día, una de las consultas dentales que fundó en Los Ángeles aún está en funcionamiento y se mantiene prácticamente intacta desde que Parker la inaugurase en 1906. En el techo puede verse un enorme anuncio con una cara sonriente y unos brillantes dientes blancos.

Museo de Odontología de la BUAP