13 de diciembre de 2013

El día 10 de diciembre, se celebró tanto el Día Internacional de los Derechos Humanos como el Día Internacional de los Derechos Animales en un afán de poder abogar por todas las creaturas del reino animal y poder darles una voz.

Así pues, en el marco de esta celebración, se pidió (como cada año) que apoyáramos como humanos la noble lucha en pro de nuestros “hermanos animales”. No obstante, ésta encomienda se vio tristemente marcada de un evento cuya trascendencia y difusión gracias a las redes sociales volviera a marcar un auge en este tema.

El pasado 1º de noviembre, la presentadora de un show sobre cacería, Melissa Bachman, subió a sus cuentas en redes sociales, una fotografía de ella con su víctima posando gloriosa ante su victoria. Esto provocaría no sólo el repudio de cientos de miles de usuarios tanto de Facebook como de Twitter sino la misma desaprobación y furia de activistas sociales y de ONG’s especializadas en el tema como PETA y Greenpeace. A tal grado fue que éste evento trascendió, que la misma Melissa Bachman ha dejado inhabilitadas sus cuentas.

No obstante no se quedó allí el problema, pues cientos de abogados por la vida y los derechos animales se han dado a la tarea de no sólo dejar en evidencia al show de Bachman, sino de una vez por todas acabar con la práctica de la cacería con fines recreativos, la cual ha perdido prestigio y ahora “sólo es una forma de demostrar su cobardía” afirmaron activistas en cuánto salieron a la luz las fotografías del rey de España cazando elefantes.

Cobardía, es la cuestión en cuanto a esto: ¿en verdad la caza es signo de cobardía? o ¿hasta qué punto se le puede considerar como una práctica que atenta no sólo contra la dignidad de los animales, sino contra la del mismo cazador?

A esto, se remiten las pruebas en cuanto al caso Bachman:

Beverly y Dereck Joubert, expertos en fotografía y filmación, recorrieron la sabana en Botsuana, justo en el lugar donde Bachman “cazó” a un león macho: un parque oficial donde es prácticamente legal cazar; sin embargo, el hecho de haber cazado un león hace que su “épica caza” no haya pasado de ser un simple juego de niños.

Los hermanos Joubert han pasado más de 30 años investigando a los leones, así mismo tienen un acervo de 26 documentales sobre los mismos y siendo el último estrenado en Nat Geo Wild el pasado 1º de diciembre en el especial de “Semana de los grandes gatos”. Han investigado y visto lo suficiente sobre éstos felinos y al enterarse de la noticia de la caza de Melissa Bachman afirmaron que “cazar a un león es el acto más cobarde que se podría hacer”.

En ese parque (que también funciona como safari), se puede observar que no sólo los leones no son agresivos, sino que uno mismo se les puede acercar y por qué no, si se es muy tenaz, hasta acariciar. Son animales que en su estado de naturaleza ya se han adaptado a la figura y presencia del hombre por lo que más que huir tal parece que les causa indiferencia.

Nuevamente esto conmocionó a los ávidos pro natura a exigir no sólo la cancelación de la licencia de caza de la susodicha, sino que vetarle la entrada a Sudáfrica.

Un día conmemorativo no hace la diferencia, pero un acto que conlleve a que se logre un ideal es aquel que trasciende. No porque haya un día contra la violencia se va a erradicar; no porque haya un día de la mujer, ésta será respetada. Se debe dar el paso. Bien lo decía John Denver, uno de los mayores activistas de la naturaleza: “si sabes que hay un problema y no hacemos nada, es como si fuésemos parte del problema.

Ahora sólo queda agradecer a las redes sociales que, gracias a ellas, ahora podemos no sólo expresarnos, sino ahora luchar de forma directa y de manera indirecta hacia una forma de vida donde podamos abogar por quienes no pueden.
 
Luis Canchola CupichLuis Canchola Cupich es estudiante en la Facultad de Derecho de la UNAM.