PRINCIPIO DE MOTIVACIÓN POR EL PROFESOR
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 Estas consecuencias de la actuación interactiva en el aula plantean grandes interrogantes al profesor, sin embargo, para que la interacción propicie en los docentes una base importante para relacionarse con los alumnos es necesario que estas interacciones sean analizadas, para comprenderse y explicar la realidad relacional que se da en el aula. Toda vez, que es el profesor el que ha de crear el conjunto de relaciones más pertinentes con el método que desea aplicar. En este sentido Villa (2000:968) hace referencia a la importancia y el papel que debe desempeñar el profesor universitario “los profesores deben tener una mayor sensibilidad hacia las motivaciones de sus alumnos, mayor confianza en sus relaciones con la gente, grandes expectativas de que sucedan en sus aulas aprendizajes auténticos y profundos, y una gran dedicación a promocionar valores humanos a través de la enseñanza”.

 

 El trabajo personal con los alumnos requiere de una actitud de confianza y de apoyo por parte del profesor, que le motive a ampliar la calidad y frecuencia de las decisiones, a incrementar el margen de trabajos y actividades personales. Otro aspecto importante que debe tomarse en cuenta en la interacción entre los profesores y estudiantes es la colaboración y empatía que deben existir entre ellos. La apertura y confianza mutua son esenciales para que en conjunto avancen y desarrollen procesos relacionales y comunicativos eficaces.

 

 La relación profesor-alumno en algunos casos va acompañada del conflicto, pues no siempre ésta se da en su sentido ideal, sino que se presenta con características conflictivas. En tal sentido, Sevillano (1995) considera que la interacción, también se puede entender como un estado de tensión en permanente aumento, entre el deber ser resultante de la acción del profesor y el hacer y ser natural de cada alumno; distante en su proceso personal de tal deber ser. Esta tensión puede considerarse hasta cierto punto natural ya que la acción educativa es posibilidad de mejora, que supone una lucha necesaria entre las opciones del profesor y las del estudiante. Sin embargo, esta tensión debe ser entendida según las posibilidades de desarrollo y en la necesaria participación entre los protagonistas. El conflicto en las relaciones puede ser útil cuando se asume como un espacio de reflexión abierto, de transformación y de mejora de la práctica educativa, ya que la acción comunicativa es esencial en todo proceso de mejora del ser humano.

 

 La función de los profesores fundamentalmente es la de favorecer experiencias a través de las cuales el alumno, pueda tomar contacto consigo mismo y con los saberes. Sin embargo, el profesor debe saber que el alumno tiende a rechazar todas aquellas experiencias que se presenten como amenazadoras. Por tanto, el profesor tiene que generar un clima áulico propicio para una relación pedagógica productiva, evidentemente a través de la comunicación, donde si se quiere lograr que la relación educativa sea auténtica, habrá que establecer un clima donde el estudiante sienta y experimente por sí mismo, que puede ser él mismo. En tal sentido el educador debe ser entendido cómo vínculo de ayuda, de interacción, de mediación entre su situación actual deficitaria del alumno y la adquisición de niveles superiores de desarrollo, por muy básicos que éstos sean.

 

*Rafael Fiscal Flores (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es Maestro en Educación Superior y especialista en informática, actualmente es Coordinador de la Ingeniería en Desarrollo de Software de la Universidad Realística de México.

Bibliografía.

Díaz Barriga Arceo, Frida y Hernández Rojas, G. (1998). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. una interpretación constructivista. México: McGraw Hill.

Postic, M. (2000). La relación educativa: factores institucionales , sociológicos y culturales. Madrid: Narcea.

Prieto C., Daniel. (1995). Mediación pedagógica y nuevas tecnologías. Santa Fé de Bogotá: ICFES – Pontificia Universidad Javeriana.

Sevillano, M. L. (1995). Evaluación de materiales y equipos, en tecnología educativa. nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Elche: Marfil.

Villa, A. (Ed.) (2000). Liderazgo y Organizaciones que aprenden. Actas del III Congreso Internacional sobre Dirección de Centros Educativos. Bilbao: ICE de la Universidad de Deusto - Mensajero.

 

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