METODOLOGÍA DIDÁCTICA (III)
Una vez que se ha tomado la decisión de elegir la alternativa didáctica, decisión crucial para sostener una propuesta didáctica con un mínimo de sentido educativo, es necesario volver a la concreción del método didáctico, ahora es tiempo de ocuparse de la puesta en práctica de la metodología didáctica seleccionada. Para nadie es ajeno, que en ocasiones, métodos didácticos precedidos de mucho éxito resultan ser bochornosos fracasos cuando los profesores, sin más, los aplican en sus cursos sin el más mínimo esfuerzo de racionalidad pedagógica, didáctica y técnica.
Dicho en otras palabras un método didáctico eficaz para el éxito pedagógico no existe, ni la solución sin esfuerzo de los complejos problemas docentes, ni la descripción del mejor modo de enseñar. No se pueden entender los principios de la enseñanza como dogmas estáticos, sino, como interacciones dinámicas con las metas cognoscitivas y sociales, con los procedimientos que subyacen a las teorías del aprendizaje y con las características personales e individuales del binomio profesor-alumno. No habrá metodología didáctica perfecta que se precie de serlo, pero lo que no se puede negar, es la existencia de principios metodológicos didácticos, que pueden operacionalizarse en las más diversas aplicaciones de la intervención didáctica. Así, Fernández (1994:590) define las constantes metodológicas como (...) una especie de adjetivo que, en nuestra descripción de una buena metodología, debería ser aplicable a cualquier intervención didáctica concreta, sea cual fuere el componente temático curricular de que se trate y sea cual fuere el nivel del sistema educativo para el que un currículo académico pueda estar pensado. Obviamente Fernández (1994) hace hincapié en que tales invariantes metodológicas no están de forma alguna desvinculadas de las cuatro fuentes criterio (contenido temático del área disciplinar, alumnos a los cuales está dirigido el curso, profesor que se hará cargo de impartir el curso y el contexto en el cual se desarrollará el curso).
En tal sentido, Fernández (1994:590-724) propone los principios o invariantes que deben ser observadas más allá del método didáctico:
· No-sustitución.
· Sistemicidad intradidáctica.
· Creatividad.
· Ecosistema relacional.
En esta ocasión no hay conclusión sólo el compromiso de proponer la explicación y aplicabilidad de cada uno de los principios o invariantes metodológicas, con la finalidad de que sean incorporadas en la operacionalización de nuestros cursos.
*Rafael Fiscal Flores (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es Maestro en Educación Superior y especialista en informática, actualmente es Coordinador de la Ingeniería en Desarrollo de Software de la Universidad Realística de México.
Bibliografía.
Fernández, P. M. (1994). Las tareas de la profesión de enseñar: práctica de la racionalidad curricular didáctica aplicable, Madrid: Siglo XXI editores.
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