REFLEXIONES SOBRE EDUCACIÓN Y ESCUELA
Minuto a Minuto

 

 

 

 

 

Esta excentricidad se regula mediante un triple sistema relacional:

 

*      La relación consigo mismo

 

*      La relación con el otro

 

*      La relación con la naturaleza.

 

Relaciones que se hacen exigitivas de la existencia personal, pues el ser humano se relaciona con la “naturaleza” por exigencias de la misma naturaleza pero también por medio de su quehacer que genera cultura.

Con la cultura, el ser humano humaniza su inmediatez convirtiéndola en su “experiencia y, por ello, en su mundo” el cual, a la vez que su interior y sus relaciones con los “otros” nunca son totalmente satisfactorias y siempre lo “empujan a trascenderse”, como más adelante intentaré explicar.

 

El ser humano nunca puede agotarse en sí mismo; siempre es un ser con otro y sólo así descubre la otredad y con ella su mismidad.

 

Mucho podría reflexionarse en el sentido de lo humano según las concepciones modernas, sin embargo quizá lo más importante de ellas es el descubrimiento de la historicidad del ser humano.  Así como el tiempo ha obligado a reformular todas las teorías del saber humano, de la misma manera la temporalidad lo ha hecho con el concepto de ser humano.

 

2.5        Historia e Historicidad

 

Heidegger, por ejemplo encuentra que la temporalidad es la noción que da sentido a la estructura del Da–Sein (ser–ahí).  Para él, el tiempo no es la sucesión de instantes homogéneos en la que se da la existencia como presencia temporal en un espacio previamente dado, como la ha operado la metafísica tradicional. La historicidad o temporalidad proviene  de la estructura misma del ser–ahí.  Se trata de un sello que imprime como historia personal única e irrepetible el haber–sido.  De esta haber–sido puede responder el ser–ahí, y, en y con este poder responder el ser–ahí abre nuevas posibilidades  de existir.

 

Se puede afirmar que la historicidad permite descubrir que para cada ser humano el existir como ser–ahí es siempre posibilidad de ser distinto de sí mismo, de ser novedad ante sí mismo.  Esta novedad nunca niega ni renuncia a su haber sido, pues en ese haber sido reside su posibilidad de ser distinto.  La conciencia de haber sido y con ello de ser una historia del pasado ofrece substancia a la propia mismidad del ser humano.

 

Ahora bien, psicológicamente la direccionalidad del tiempo se muestra señalando que hay recuerdos del pasado, pero no hay memoria del futuro. A esta comprobación vivencial se le denomina «flecha psicológica del tiempo».

 

next
prev

Hay 754 invitados y ningún miembro en línea

Relacionados