
28 de mayo de 2022
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“En el último año, aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 años sufrieron algún tipo de abuso en entornos comunitarios” (ONU, octubre 2021).
No podemos olvidarnos de ese sector de la población de 60 años en adelante, que vive en condiciones de pobreza y desamparo, o que habita en entornos de violencia por parte, en la mayoría de los casos, de sus propios familiares.
Los casos de abuso, negligencia y agresión a personas de la tercera edad, incrementaron durante el confinamiento. El estrés y la ansiedad generalizada durante la pandemia, repercutió especialmente sobre los más vulnerables: niños y adultos mayores.
Cuando me observo, y veo cómo he llegado a la edad que tengo, me siento bendecido y no me queda más que agradecer, en primera instancia, a todos los que han sido parte de mi crecimiento en algún momento de mi vida. Pero también agradezco haber sido dotado de este espíritu férreo y entusiasta que me habita, pues no me ha dejado conformarme con poco y me levanta cada día sediento de retos a cumplir.
Sin embargo, sé que no todas las personas de mi edad o más grandes, gozan de estas bendiciones. Un gran porcentaje de la población mayor se encuentra en condiciones poco, o nada, favorables.
La vejez es tan compleja que sólo se entiende cuando llegas a este periodo de la vida. Es fácil perder las ganas de seguir, sobre todo cuando te das cuenta de que tu cuerpo se encuentra en una especie de cuenta regresiva o retroceso. Bien dicen que uno vuelve a ir hacia abajo, inclusive se pierden centímetros de altura por las modificaciones óseas y musculares.
Estar condicionado a lo que el cuerpo te permite es, naturalmente, parte de este proceso. A veces sueñas con hacer algo que tu propio cuerpo se niega a conseguir. Con todo y todo, me atrevo a decir que se aprende a lidiar con ello si se tiene, en primer lugar, las ganas de llegar al objetivo planteado, y en segundo lugar, la capacidad de adaptación para habituarse a las nuevas condiciones físicas y mentales que progresivamente se van manifestando. Suena más fácil de lo que es en realidad, pero es posible sobrellevarlo.
Una parte fundamental en la vida de una persona mayor es sin duda el entorno social que le rodea, la estabilidad económica y, sobre todo, la compañía familiar y las muestras de cariño que le brindan.
A esta edad se aprende a ser feliz por extensión, es decir que cuando el abuelo ve a sus hijos realizados y felices, puede experimentar una dicha infinita. Lo mismo pasa cuando ve a los nietos o bisnietos nacer y crecer. Por esto es que el acompañamiento o cercanía resulta un factor crucial para transitar por esta etapa.
Hay cosas que se disfrutan más a esta edad, porque dejas de darle importancia a aquello que nunca debió robarte la tranquilidad, y dejas de angustiarte por pequeñeces. También aprendes que, no hay más tiempo que hoy, pues no sabes cómo despertarás mañana, no sabes siquiera si vas a despertar.
Existe un arquetipo llamado el viejo sabio. Esta es la figura del anciano dotado de experiencia, similar al mago o a los hechiceros de la literatura, que a través de sus historias y sabiduría, guía o instruye a quien se acerca a pedir consejos. Así es como yo veía, años atrás, a la gente mayor, y pensaba que así vivían la vejez todos por igual.
Ahora sé que hay muchas cosas que también forman parte de la última etapa de la vida, afectando más a unos que a otros, según las condiciones en las que vivan.
El miedo a perder el juicio, por ejemplo, es recurrente en muchos adultos mayores. Lo mismo el miedo a no ser autosuficiente y no lograr realizar las actividades básicas diarias.
La sensación de soledad o la dificultad para usar aparatos tecnológicos que sobrepasan nuestras capacidades y nos hacen parecer lentos frente a generaciones más jóvenes que con tanta habilidad los manejan, también son dos factores que influyen en el equilibrio emocional de las personas mayores.
Con esto ya podemos entender, mucho o poco, lo que representa la vejez, y hasta aquí podemos hablar del proceso natural y totalmente llevadero. Pero, ¿qué pasa cuando, además de esto, la persona tiene que lidiar con hijos o cuidadores que constantemente le agreden física o verbalmente?
¿Qué será de aquellos que no tienen estabilidad económica, ni canales de ingreso y han quedado inhabilitados para trabajar?
Hay una gran cantidad de personas mayores de 60 años que a causa de la negligencia, por falta de atención o desconocimiento sobre su cuidado, han sufrido desmejoras importantes en la salud. Este es otro tipo de maltrato que ha incrementado notoriamente en los últimos dos años.
Después de leer testimonios de personas mayores hablando sobre su experiencia durante el confinamiento, se me ha partido el corazón. Una mujer de mi edad dijo haber perdido toda motivación para seguir viviendo, “es como estar muerta, en vida”, dijo.
El abandono parcial o total por parte de los hijos es más común de lo que se piensa, y aunque hay instituciones que ofrecen talleres y actividades, así como círculos sociales para las personas mayores, creo que éstos nunca terminan de llenar el vacío que deja el abandono de un hijo.
Lo más grave de todo esto es que aquellas personas de la tercera edad que padecen enfermedades y requieren cuidados especiales, o bien, aquellos que están de alguna forma inmovilizados o inhabilitados, son los que registran los niveles más altos de violencia en el hogar, por ser los más vulnerables.
Alguien que depende física y económicamente de otro para sobrevivir, ¿cómo va a manifestarse? ¿Cómo levantará la voz y pedirá ayuda si son sus propios “cuidadores” los que abusan de él?
A lo largo de los años se han implementado programas de ayuda en México y se han abierto espacios, tanto recreativos como de rehabilitación, para personas mayores. Pero aún con esto, los índices de violencia siguen en incremento.
La depresión por abandono, el desamparo y la violencia, a este sector de la población son algunos de los problemas más graves dentro de nuestra sociedad y deben ser atendidos a consciencia.
Referencias:
ONU, portal. Maltrato de las personas mayores. Octubre 2021. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/elder-abuse
Bibliografía:
La sexta. El duro testimonio sobre cómo han vivido las personas mayores la pandemia: "¿Lo poco que me queda va a ser así?, me siento muerta". Madrid 2020. https://www.lasexta.com/programas/el-intermedio/hemeroteca/el-duro-testimonio-sobre-como-han-vivido-las-personas-mayores-la-pandemia-lo-poco-que-me-queda-va-a-ser-asi-me-siento-muerta_202012295feb964c3005ce0001fa0f2f.html
Noticias ONU: Los ancianos sufren más violencia y abandono durante la pandemia de COVID-19, advierte experta. Junio 2021. https://news.un.org/es/story/2021/06/1493282
Arquetipo, viejo sabio. Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Viejo_sabio



Salvador Calva Morales es rector del Sistema Universidad Mesoamericana.