
30 de abril de 2022
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Ser patriotas nos hará mejores ciudadanos. El patriotismo nos invita a regir nuestra vida con valores y, contrario a lo que se piensa, ayuda a erradicar los sentimientos de odio o rechazo hacia otros países, por ello, el hermanamiento en torno a la bondad es una especie de “hacer” patria.
Actualmente se quiere erradicar el sentimiento de orgullo hacia la nación. Se pide acabar con las fronteras y banderas, para dejar de hacer distinción entre razas y culturas. Se ha señalado al patriotismo como causante de enfrentamientos bélicos y motivo de atentados y discriminación.
Por esto, el patriotismo ha dejado de ser un sentimiento recurrente entre los ciudadanos.
Sin embargo, es importante hacer notar la diferencia entre patriotismo y –solo para ver el concepto con más claridad–, nacionalismo.
Patriotismo, según la definición de la RAE, es “amor a la patria”, mientras que nacionalismo es el “sentimiento fervoroso de pertenencia a una nación y de identificación con su realidad y con su historia”.
Decir “amor a la patria” es una gran responsabilidad, porque si hablamos de un sentimiento tan fuerte y puro como lo es el amor, tendríamos que ser congruentes con esto en nuestras acciones dentro del país.
Porque aquello que se ama merece respeto, atención, cuidado y protección, incondicionales. Si asumimos que nuestra nación es digna de ser amada, pisaríamos con respeto sus tierras, cuidaríamos de sus monumentos, pero sobre todo, nos conduciríamos con rectitud procurando ser mexicanos ejemplares.
El nacionalismo, por su parte, es ese sentimiento de pertenencia, que está alejado del amor. Es ponerse la camiseta o izar la bandera para posicionar el nombre de nuestro país. Es cierto que el sentido de identidad es imprescindible para el ser humano pero si no se acompaña de amor a la patria, puede caer fácilmente en la comparación y competencia entre países.
Esa absurda carrera por demostrar qué país es mejor, es parte del fanatismo y de la sed de poder de unos cuantos, es esto lo que ha provocado que mucha gente, cansada de las comparaciones y distinciones, abandone el nacionalismo, pero también el patriotismo.
Otra gran diferencia es que el nacionalismo se puede ligar con frecuencia a un líder o figura pública, porque está más relacionado con las ideologías de los individuos y sus dirigentes. Mientras que el patriotismo no es el amor a un presidente o partido político, no es la idealización de un equipo de futbol o la influencia de México en otros países, el patriotismo nos hace sentir orgulloso del país por su historia, sus tierras, su riqueza, su gente y sus tradiciones.
Al mirar nuestra bandera izarse en el asta o al escuchar y entonar nuestro himno nacional, debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a este hermoso país y acompañar ese sentimiento con el compromiso de ser mejores mexicanos. Sin comparaciones ni absurdas competencias pues son estas las que tantas veces han llevado al hombre a la guerra.
El patriotismo no promueve los discursos de odio o xenofobia, al contrario, los patriotas sostienen un discurso de amor y respeto.
En este momento de la historia es más fácil comprender la diferencia entre uno y otro término. Ante una crisis tan fuerte como lo ha sido el COVID-19 hemos visto todo tipo de reacciones en el mundo.
En Nueva York, un grupo de personas propusieron hacer brigadas de ayuda para comprar alimento a las personas de la tercera edad que tenían restringido el acceso a los súper mercados.
En muchos países los habitantes salían a sus balcones para cantar a una sola voz canciones representativas de su país para levantar el ánimo de la gente.
No olvidemos a los héroes de esta historia, los médicos quienes arriesgaban su vida atendiendo durante horas a pacientes graves, acompañando a muchos de ellos en el momento de su muerte, sosteniendo su mano y prestando sus dispositivos para que sus familiares pudieran video llamarles y despedirse de ellos.
Describo todo eso y no puedo dejar de pensar en los millones de actos de bondad que hicieron más transitable la pandemia; sin esos actos de desprendimiento, de arriesgar la salud y la vida por el otro, no sé qué hubiera pasado, quizá hubiéramos involucionado irremediablemente.
Retomo el hilo reflexivo detrás de la anterior afirmación.
Todo esto es parte del amor a la patria, porque se procura el bien de los habitantes, se brinda ayuda a los más vulnerables, y se ejerce la vocación con valores. Estas acciones no se hicieron pensando en que si un país era más o menos importante que otro, simplemente se tenía como principal objetivo poner su propio granito de arena para que el país y sus habitantes salieran lo mejor posible de ese momento.
Por su parte, muchos se dedicaron a hacer comparaciones entre las estrategias de un país y otro. Se buscaban culpables, se señalaban naciones como principales responsables y esto daba paso a la discriminación y el odio entre habitantes de diferentes países.
El nacionalismo puede resultar en hablar, juzgar y demandar soluciones para que el país sea mejor pero sin hacer el mínimo esfuerzo por cooperar con esta mejora. Por su parte el patriotismo nos hace actuar y hacer pequeñas acciones en pro de nuestra nación que tendrás grandes repercusiones positivas.
Recordemos que el desconfinamiento y el levantamiento de las restricciones no son el fin de la pandemia. Aún atravesamos la crisis mundial y ante esta situación, muchos compatriotas se encuentran en una situación vulnerable. Sé que no tenemos el gobierno que deseamos, sé que existen muchas carencias y deficiencias, pero más allá de eso, hay muchas pequeñas acciones que podemos hacer para reafirmar nuestro amor a la patria.
Cuando los ciudadanos tienen un objetivo en común, suelen encontrarse con la gente indicada. Un grupo de personas bien organizadas, que realizan acciones prácticas inmediatas, concentradas en su hacer más que en su decir, pueden dar grandes resultados.
Bondad con bondad se corresponden para dar paso a infinidad de círculos y ciclos de afabilidad, amabilidad y cordialidad.
Es momento de confiar en los mexicanos, en esos mexicanos que aman su patria y están dispuestos a ensuciarse las manos para construir un futuro mejor. Es momento de levantar el país entre la sociedad civil.
México es un país rico, en muchos sentidos, entre ellos la calidez de su gente. No podemos ser ahora indiferentes con los más necesitados ni con los sectores de la población más vulnerables. Somos muchos los que tenemos la capacidad de involucrarnos en las acciones urgentes de nuestro día a día.
No podemos renunciar al patriotismo. Dejar de amar a la patria es dejar de amar nuestras raíces, dejar de honrar la memoria de nuestros antepasados e inclusive dejar de amar a nuestra gente. El patriotismo es, sin duda, uno de los sentimientos que favorecen nuestro crecimiento como individuos y como nación.
En síntesis: ser bondadosos es ser patriotas.
Bibliografía:
Definición de Patriotismo. RAE. https://dle.rae.es/patriotismo
Definición de nacionalismo. RAE. https://dle.rae.es/nacionalismo
Laje Arrigoni Agustín. Diferencia entre patriotismo y nacionalismo. 2020 https://www.youtube.com/watch?v=RUKWAmGGLqE
Coronavirus: 5 cosas positivas que han surgido de la crisis por la pandemia. BBC News Mundo. 2020. https://www.bbc.com/mundo/noticias-51986136


Salvador Calva Morales es rector del Sistema Universidad Mesoamericana.