22 de abril de 2022

 

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Los mejores hombres no son consistentes en el bien, ¿por qué los peores hombres deben ser consistentes en el mal? (Wilkie Collins)

El bien y el mal son dos grandes titanes que parecen querer destruirse uno al otro. En realidad, esta lucha no tendrá fin, pues cada cual, para existir, depende en gran medida de su polo opuesto. Esta guerra se ha adaptado a las características de cada época y hoy ha encontrado un abanico de posibilidades en la web.

La llegada de Internet agilizó la comunicación y el comercio, abrió las puertas del conocimiento y permitió un mayor intercambio cultural. Mientras unos compartían arte, noticias o libros de medicina, no tardaron en aprovechar este espacio, aquellos quienes tenían intereses más oscuros.

Si la surface web o web superficial, es utilizada para fines destructivos, venta de productos ilegales o como medio de extorsión, una web anónima de difícil acceso vino a ser el recurso perfecto para desarrollar el negocio ilícito en su máxima expresión.

Esta web oculta, conocida como la deep web, es la realidad más cruda de Internet.

Este espacio, con garantía de anonimato, es utilizado también para fines benéficos, por ejemplo, hacer denuncias sin ser perseguido, proteger bases de datos de información personal o manifestar ideologías políticas sin represión. Pero estas acciones se reducen a nada en comparación a la delincuencia arbitraria que se manifiesta ahí dentro.

Cada quien puede hacer uso de las herramientas que tiene a la mano conforme sus deseos y convicciones. Lo mismo puede ser, un cuchillo, utensilio de cocina, como el arma para cometer un homicidio. En esto radica el libre albedrío del ser humano.

La deep web es extraordinaria, se pueden hacer maravillas desde un punto de vista humanitario. Pero parece ser que es de mayor utilidad para otro tipo de intereses, ahí, el reino del mal, ha predominado sobre el bien.

No es un secreto lo que pasa ahí dentro, desde venta de drogas hasta pornografía infantil y tráfico de órganos. Pero ¿qué pasó con este espacio cuando COVID-19 azotó al mundo?

Una característica admirable del lado sombrío de la humanidad, es su capacidad para adaptarse y aprovechar al máximo cada oportunidad que se presenta. El compromiso que tienen los hombres cuando entregan su vida al mal parece ser más fuerte que aquel que hacemos cuando elegimos el camino del bien.

Hay tantas oportunidades para hacer el bien, tendríamos que reflexionar cuántas de esas oportunidades tomamos para reafirmar nuestra convicción.

Las situaciones críticas, por ejemplo, suelen ser un detonador para que germine la semilla del bien o del mal. Vemos en las noticias que se vuelca un tráiler de abarrotes y mientras unos tratan de ayudar al chofer que agoniza, otros tantos roban los productos que transportaba.

Naturalmente, sucedió lo mismo ante el panorama pandémico, aparecieron grandes héroes en hospitales y refugios, pero por otro lado, en los rincones más profundos de Internet, se llevaron a cabo actividades ilícitas de todo tipo, bajo el anonimato que ofrece la llamada deep web.

Venta de mascarillas, vacunas anti covid, pruebas de detección e inclusive la venta en secreto de la hidroxicloroquina: medicina para el tratamiento del lupus que se popularizó cuando se creía que era efectiva para tratar el coronavirus y que, mientras en las farmacias había desabasto, en la deep web se vendía a un alto precio.

Uno puede llegar a sorprenderse cuando navega a esas profundidades. Nunca es suficiente maldad. En algún sitio se ofrecía sangre contaminada con COVID-19. Es impensable, pero es real.

Es en este punto cuando uno puede llegar a perder toda la fe en la humanidad. Pero no podemos desistir en el camino de la Luz. Como lo dije al principio, al final estos dos polos existirán siempre, y cada quien debe permanecer en el lado que prefiere, podemos falsear e incurrir en situaciones negativas, porque somos seres dinámicos, pero hay que tomar cada oportunidad que podamos para ejercer el bien.

Muchas veces parece que el mal es, por naturaleza más fuerte, pero yo creo no. La fuerza del bien es inmensa, hay que creérsela, sobre todo ahora, que la transpandemia trae consigo tanta escasez, fatiga e incertidumbre.

Hay que poner en alto la bandera del bien, nos hace falta. Seguimos ante una situación crítica, no ha terminado el impacto del COVID-19, este momento transitorio puede ser aún peor y es ahora cuando se abren frente a nosotros una gran cantidad de oportunidades para seguir andando por el camino elegido.

Lo que sucede en la sombra, que es atroz y sin escrúpulos, quizá no podemos cambiarlo, pero así como el mal se manifiesta con fuerza, sin límites ni cordura, hagamos nosotros lo nuestro, hagamos el bien sin discriminar. Hay tanto miedo a darlo todo, dejemos de limitarnos cuando de bien se trata.

Dicen que somos más los buenos, y creo que sí, pero quizá no somos un ejército lo suficientemente comprometido con nuestras ideologías. Somos escuetos en lo que damos, desde información, hasta recursos, inclusive somos tacaños cuando se trata de ayudar en algo que no requiere más que tiempo, como ayudar a un anciano a cruzar la calle o escuchar a un amigo al borde del suicidio.

Cuando digo que el mal y el bien no pueden existir el uno sin el otro, suena cruel, puede inclusive llegar a ser decepcionante. Pero te invito a echar una mirada al lado oscuro de Internet. Cuando ves la fuerza que tiene el reino del mal, crece el deseo por hacer el bien.

Si tu compromiso con la Luz es real, cuando ves el sufrimiento de otro, deseas ayudarlo, meter las manos por él; entonces, no hay que esperar a eso, cada día podemos reafirmar nuestros votos extendiendo la mano, haciendo un acto de bondad.

No podemos dudar de la fuerza del bien. El mal y sus partidarios son oportunistas, toman todo lo que el contexto histórico les ofrece, utilizan a su favor las herramientas tecnológicas y las crisis mundiales. Hagamos lo mismo, encontremos en cada situación una oportunidad para hacer el bien.

Como nada nos detendrá te comparto estas líneas inspiradoras de mi querido amigo y maestro Abel Pérez Rojas:

La mente colectiva palpita
al ritmo del llamado irrenunciable,
escuchado por pocos así parece.
Increíblemente el coro de dos son miles,
no es casualidad y sí carambola,
porque los obreros del saber están trabajando
y entre clics atizan la llama del progreso;
ignorancia y estupidez estén seguras:
¡Aquí no hay cabida,
los hijos de la Luz velarán noche y día!

 

Así es. Los obreros del saber e hijos de la Luz velaremos noche y día.

Se los aseguro.

 

Bibliografía:
Xataka tv. Deep Web: esto es lo que te vas a encontrar. Abril 2015. https://www.youtube.com/watch?v=crkPLzuysKE

Romero, Sarah. Se vende sangre infectada con COVID-19 en la Internet oscura. Muy interesante. Abril 2020. https://www.muyinteresante.es/tecnologia/video/se-vende-sangre-infectada-con-covid-19-en-la-internet-oscura-651587543229

ReportajesT13. Deep web y el tráfico de insumos médicos por COVID-19. Abril 2020. https://www.youtube.com/watch?v=13p58XVpbCs

López, Miguel. La policía estadounidense cierra Silk Road, la web anónima de venta de drogas. Genbeta. 2013. https://www.genbeta.com/web/la-policia-estadounidense-cierra-silk-road-la-web-anonima-de-venta-de-drogas

Salvador Calva Morales es rector del Sistema Universidad Mesoamericana.