LA VIOLENCIA: UN ANTI-VALOR EN LA EDUCACIÓN
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

 

I. Antecedentes

A continuación incluimos dos situaciones que ejemplifican la violencia en el salón de clase. A partir de éstas o cualquier otra que hayamos vivido como agentes causales o como receptores, nos permitiremos señalar, posteriormente,  nuestras reflexiones y propuestas.

Situación A.      Sistematización de una experiencia educativa (María Cristina Gómez Guerrero)

            Hace ya más de 26 años, me desempeñé como profesora en un Centro Educativo Tecnológico en la Ciudad de México (CET 403) y tuve a mi cargo las materias de Técnicas de Investigación Documental, Archivonomía y Redacción. En dicha institución los grupos estaban conformados por jóvenes entre 16 y 28 años que pretendían obtener un certificado como secretarias ejecutivas o bilingües y asistentes de contabilidad, los horarios eran vespertinos, ya que la mayoría de los estudiantes trabajaba por las mañanas, muchas de las alumnas se dedicaban a labores domésticas.

                 Uno de los criterios institucionales consistía en la elaboración e implementación de exámenes mensuales. A esta experiencia se refiere la sistematización.

                 Elaborar y aplicar el examen, en principio, era necesario para cumplir con el criterio marcado por la institución. En cuanto al grupo al que me referiré y a la materia de Técnicas de Investigación Documental, elaboré el examen pretendiendo que los alumnos demostraran que habían estudiado los contenidos de la materia al responder un examen teórico, con ello cumplía con el requisito solicitado por la institución y, además, verificaba “el aprendizaje” de mis alumnos, su memoria y la capacidad de expresión.

                 Al terminar el examen esperaba respuestas claras y honestas de los estudiantes, expresadas de manera individual y coherente, y en función del avance del curso en cuanto a contenidos.

                 Los exámenes eran necesarios para cumplir con la institución, para demostrar a los directivos que los contenidos se adecuaban a los programas y para dejar constancia del avance de mi grupo. Además, para aprobar el examen los alumnos debían dedicar tiempo al estudio de la materia y demostrar con respuestas claras que sabían los contenidos abordados en el mismo. Elabore un examen teórico porque era la manera de que los alumnos me “demostraran” sus conocimientos sobre la materia; así me lo habían enseñado mis profesores y -como alumna- en múltiples ocasiones tuve que presentar exámenes similares. Ahora me tocaba a mí estar del otro lado.

                 Al calificar los exámenes encontré que la mayoría de mis alumnos repitieron acríticamente lo que aprendieron “de memoria” para así responder a mis expectativas. Terminé de calificar los exámenes, no recuerdo cuántos alumnos aprobaron, pero sí tengo la certeza de que fue la mayoría.

 

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 654 invitados y ningún miembro en línea