LA ALFABETIZACIÓN Y LA EDUCACIÓN DE ADULTOS EN EL PANORAMA INTERNACIONAL
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Con ojos iluminados por otras corrientes de pensamiento, se ha identificado el problema del analfabetismo con situaciones no solo de pobreza y miseria económicas sino más aún con situaciones de opresión por parte de sociedades que han propiciado nuevas formas de dominación del hombre sobre el hombre, cuya consecuencia visible es el no acceso a la educación ni a la participación auténtica ciudadana, así como la privación del ejercicio de los derechos humanos, aún de los más elementales.  Ahí, nuevamente la alfabetización conscientizadora y la educación de adultos ha creído encontrar nuevos cauces para liberar al individuo y a los grupos oprimidos.  Los resultados de estos procesos educativos, por dispersos y no suficientemente estructurados, aún no son del todo perceptibles y los logros están aún más bien en las expectativas que en los hechos, salvo en pequeños grupos.  La generalización y multiplicación de experiencias a nivel masivo no ha sido tan fructífera como anhelada.

El problema se ha visto entonces como un estado de cosas que está más allá del ámbito de la educación y de la alfabetización.  En un principio se creyó que podría prescindirse de ellas.  Se idearon nuevas formas de dar “poder” a los grupos sociales oprimidos: en lo económico, en lo político, en lo social.  Se reivindicaron culturas que se menospreciaban... la educación se desformalizó tanto que llegó a ser todo menos “proceso sistemático”.  Después de fracasos, de “sociologizaciones y economizaciones” de los procesos se ha vuelto nuevamente los ojos a la educación.  Porque no hay duda de que ésta no puede --por si sola-- resolver los problemas producto de tantas patologías, pero es igual de cierto que sin ella tampoco será posible encontrarles solución.

Surgen así nuevos movimientos educativos bajo el difuso nombre de educación popular.  Sólo el pueblo --el oprimido, el sin voz, el pobre-- será capaz de aprender a ser libre mediante la construcción de su propio saber, la valoración de su propio querer, la realización de su propio porvenir...  Su situación es estructural y por lo mismo sólo aprendiendo a establecer nuevas relaciones entre los elementos que constituyen las estructuras sociales, políticas, económicas podrá fraguar su propia historia y en ella su propia liberación.

Pero cada individuo, cada grupo social, cada conjunto cultural tiene que descubrir la ruta por la que ha de transitar; tiene que romper la situación que lo mantiene desprovisto de su voluntad de ser, de hacer y de tener.  Tiene que definir cómo aprender a ser, hacer y tener, y esclarecer para qué aprender a ser, hacer y tener.  Y esto hace que la educación no necesariamente tenga que exigir como primer peldaño de ascensión la asimilación, mecanización y uso de un alfabeto, las más de las veces ajeno a su necesidad apremiante y a su esquema de quereres.

¿Qué pasa entonces en el mundo de la educación de adultos y de la alfabetización con ese mundo actual con más de ochocientos mil analfabetos?  ¿Qué debe hacer la educación con ellos para ellos?

Quizá la acción educativa más urgente debiera dirigirse hacia los no-analfabetos, hacia los letrados, hacia los “educadores”.  De tanto querer alfabetizar hemos llegado a olvidar PARA QUE ALFABETIZAR... Tal vez también hemos llegado a sentir la necesidad de proseguir impulsando la educación de adultos, a nivel político para abatir los índices de analfabetismo, y a nivel profesional y laboral porque de ella vivimos...  Tal vez sea el momento en que los educadores de adultos --que somos una buena legión en el mundo-- planteemos los problemas de tal manera que nos hagan preguntarnos las razones últimas y verdaderas de nuestra “generosa” (¿apostólica?) labor educacional.  El siguiente paso consistirá sin duda en lograr descubrir por qué, para qué y cómo quieren “ilustrarse” esos adultos analfabetas, supuesto que realmente lo deseen, y averiguar si es tan cierto su deseo de que nosotros los acompañemos en su proceso. 


[1] Comentario de la Dirección de Sabersinfin.com: El Dr. Luis G Benavides Ilizaliturri es Doctor en múltiples y diversas disciplinas, políglota, ha sido catedrático, asesor educativo y conferencista en todo el mundo, es considerado uno de los mejores educadores del planeta. Sabersinfin.com agradece la autorización del Dr. Benavides para publicar este material,  pero principalmente se honra de conocer a un hombre que ante todo lo caracteriza su profundo amor a la vida.

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