elda ruiz flores.jpg- UN MUNDO SIN LIBROS ES COMO UN CUERPO SIN ALMA -

¿QUE LEEMOS?
Elda Ruíz Flores*

Desde que me inicié escribiendo (más de 19 años) recibí varios comentarios que llamaron mi atención, sobre todo de mis profesores que me decían: “Elda, los medios de comunicación juegan un papel muy importante, pueden... o más bien tú, a través de ellos puedes destruir o edificar vidas, quien trabaja en los medios de comunicación, se convierte automáticamente en líder de opinión, y de ti depende, en gran parte, la opinión de muchas personas que creen en ti”.


Lo que una persona exprese en los medios de comunicación, en las revistas, periódicos, o a través de la web, por ejemplo, ya sea un artículo o una imagen (entiéndase foto o dibujo) genera una acción en la persona que la ve, y por consiguiente ocasiona una reacción, que puede variar según el criterio del que lo lee, así como en el concepto de quien lo recibe.

Los medios de comunicación juegan un papel muy importante y si no te has percatado de ello, ahora verás porqué.
En últimas fechas han surgido miles de revistas y en nuestro caso, páginas web, dirigidas a un público específico, con una visión específica.

Estas revistas o páginas publican algunos artículos interesantes relacionados con la vida sexual del adolescente, hay excelentes reportajes buenos de métodos anticonceptivos donde muestran la verdadera realidad de éstos (que no son tan seguros como algunos dicen), pero así como publican algunas cosas “rescatables y buenas” también aparecen otras que divagan y que en general componen el 80% de las publicaciones, y que por desgracia son las que más influyen.

Por ejemplo hace unos meses leía una sección en una revista juvenil, dirigida a orientar a los jóvenes; en ese espacio se reciben preguntas que después “se suponen se analizan” y se responden. En ese artículo un adolescente cuestionaba sobre el homosexualismo, y la información que recibió hubiera sido preferible la consultara en el diccionario, pues recibió la respuesta de lo más tonta y absurda que he podido leer, a final de cuentas no le contestan nada y sólo enredan al lector, y tal vez,  te dejan peor que al principio. Y esto sucede porque quizá tengan muy buenas intenciones en animar e informar a los jóvenes, pero la razón de que mal informen es que no pueden ver más allá de su nariz, desconocen por completo los temas, y no basta con verter lo que yo o aquel entienda del tema, pues se necesitan verdaderos especialistas, y tal vez, hasta me atrevería a pensar que las mismas personas que escriben en esa revista (esa sección), tienen conflictos que los sobrepasan.

Porque en vez de contestar con la cabeza, se necesita contestar con sabiduría, con el corazón y el corazón conectado con la razón, no podemos emitir juicios equivocados, debemos tener ética y sobre todo ser imparciales, pensando que el público lector no está obligado a compartir nuestra opinión, es un público homogéneo.

Pero no todo termina en malos consejos, sino en que gozan influyendo y  compartiendo doctrinas orientales y de la nueva era con los lectores, promueven tanto los horóscopos, que hay jóvenes que se rigen por las supuestas estrellas, más que por su propia convicción, le creen más a un pronóstico que leyeron en una revista que a su propia voz interior, a la razón, es más, en nuestro país presumimos de religiosos (la gran mayoría de guadalupanos), de muy católicos o evangélicos y demás creencias, y le creemos más a Walter, que a lo que Dios promete. Es risorio ¿no crees?  Y tampoco trato de hacerle publicidad en este momento a Dios.

Además promueven a los artistas como dioses inalcanzables, con el objetivo de provocar una actitud obsesiva entre sus seguidores. Es triste ver como en el buró de la recámara de un joven puedas hallar hasta cinco o seis revistas de moda, y ni siquiera un buen libro… ni siquiera de los de bolsillo, y ni se diga de tipo religioso, ¡Pues con razón estamos como estamos! Claro, entre más ignorantes, más fáciles de gobernar, de manipular, de mangonear. No generalizo, pero qué podemos pensar al ver las deprimentes estadísticas de que sólo el 2% de la población lee, 1% por gusto, y el otro 1% lee por obligación, ¡Y habría que ver qué cosas leemos por gusto!.

Dicen por ahí zapatero a tus zapatos, así que siempre hay que buscar información, acompañada del valor académico o vivencial de los especialistas (como lo es este portal www.sabersinfin.com ), modestia aparte.

Muchos jóvenes conocen a los artistas, sus deseos, sus anhelos, sus propósitos y en ocasiones conocen mejor la vida del artista que la de él mismo, pero si les preguntas acerca de la carta magna, o de historia, o como decía mi mamá de las matemáticas..., es más yo creo que no tienen ni la menor idea de nuestra constitución política mexicana, de nuestros derechos humanos y menos de la doctrina que les enseñan en la iglesia (pero eso sí, todos los domingos ahí están, o en las fiestas especiales, 12, 24, 31 de diciembre etc. …), no tiene ni saben que cosa contestarte. Esto es entendible – creo yo- pues “de lo que abunda en su corazón, expresa su boca” y también sabemos que lo que “abunda en tus ojos, te puede destruir por siempre”.


Al expresar lo anterior, no es mi intención parecer fatalista, pero si quiero ver las cosas preventivamente, que es otra de las cosas de las que carecemos los mexicanos, “la cultura de la prevención).

Ahora bien, hablando un poco de los tan famosos cómics, estos son otro producto muy atractivo para un mercado divagante que anda perdido en un mar buscando satisfacer una necesidad y deseos de entretenerse. Estos jóvenes pagan por ver violencia y erotismo, y créeme que son cantidades importantes.

Hace algunos días para hacer un programa de radio y este mismo artículo, adquirí revistas comics, compré sólo 4 y gasté más de $150.00, no me considero una tacaña, pero créanme, me dolió pagar ese dinero por basura, en vez de comprar un buen libro, pero ni modo, el trabajo es el trabajo, pero lo sorprendente (para mí) es que después de hacer mi pago, llegaron 2 jovencitos menores de 13 años, y compraron más de $250.00, en revistas de esa índole. Yo trabajo, y esos niños ¿De donde sacaron ese dinero para comprar... revistas?

Cuantas veces de pequeños nos han mandado a pagar ciertas cosas, y por estar cerrado, no haber nadie, o porque nos tropezamos con alguien no hacemos la encomienda asignada.

Es impresionante el contenido de éstos, que van desde chistes malos, subidos de color y sin gracia, que es lo peor, hasta escenas de sexo (ojo ni siquiera es erotismo). Muchos padres piensan que sólo en las revistas de pornografía explícita se encuentran escenas de sexo, pero para tu mayor información lamento decirte que no es así, pues ahora hasta en los anuncios de publicidad se puede encontrar esta provocación o insinuación, que por cierto, en nuestra ciudad capital ya se han retirado tanto de espectaculares como de los medallones de los autobuses.

Hace unos  meses revisando las revistas que leen los adolescentes encontré una que se llama: You y está dirigida a jovencitas adolescentes y la puedes adquirir en cualquier estanquillo. En esta revista se encuentra una sección que se llama “La primera vez” y son narraciones de cómo las jovencitas perdieron su “virginidad” y además vienen acompañadas de fotos, que yo afirmaría son burdas y vulgares: pseudo - pornográficas. Aquí si estoy en desacuerdo, porque lejos de prevenir las relaciones sexuales a temprana edad o sin protección, más bien, pareciera que se compite por la duración de los orgasmos, las posiciones efectuadas, y por el tamaño del pene del compañero en turno. Lo peor de todo es que los padres ni siquiera se dan cuenta lo que leen o ven sus hijos.

¿Sabes lo que tu hijo, sobrino, nieto, o familiar cercano está viendo en esas inofensivas revistas”. Si lo sabes, no te hagas de la vista gorda, pues tu serás de los primeros que pagarás esta actitud, pues aveces se es tolerante para lo “malo” lo poco edificante. Si no lo sabes, date una vueltecita en la recámara del menor, y juntos analicen el contenido de los materiales que frecuenta ver,  hazle ver que no estás violando su privacidad, y que te interesas por él, y por las cosas que le interesan, y no vayas muy lejos, sólo dale la vuelto a tu pasado, y lo que tú te preguntabas, y tus inquietudes, y tus dudas, son las mismas que ahora tienen los jóvenes, sólo que las respuestas cambian, así como ha cambiado la tecnología.

Debemos nutrirnos de información que nos haga seres humanos dignos y pensantes, para ser buenos ciudadanos y buenos mexicanos. Los medios de comunicación son piezas clave en la información de nuestras vidas, lo que no se vale, es que se nos culpe de toda la porquería que hay en la sociedad, porque entonces preguntaríamos ¿Qué esta haciendo la sociedad, la familia, la escuela, la iglesia, qué estas haciendo tú para contrarrestar los efectos de la publicidad, de las telenovelas y de todos aquellos programas que no aportan sino “pura palabrería”, pláticas vanas, e imágenes que destruirán nuestra sensibilidad y comprensión de lo que nosotros mismos queremos ser?

 

*Elda Ruíz Flores es licenciada en Periodismo y Comunicación Colectiva, y  Coordinadora  de Difusión Cultural en la Universidad Pedagógica Nacional U 211 Puebla; colabora en los programas de radio: Sexo Sentido e InteligenciaSexual.com

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