araceli esparza.jpgFORMACIÓN PROFESIONAL PARA DIRECTIVOS

Araceli Esparza Reyes*

   INTRODUCCIÓN

La multicidad de tareas a que ha de enfrentarse un directivo escolar, tiene más que ver con la emergencia de la situación que se presenta, que con la oportunidad en que pudo haber planeado sus actividades. Se considera, en la sociología de las profesiones que ser Director de Escuela es una de las cinco profesiones más estresantes en el mundo (Cuéllar, 2001: 60)

 

 

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El tema de los directivos escolares, poco a poco ha ido tomando forma en México, la relevancia de su actuación en los centros escolares comienza a ser reconocida dados los bajos resultados académicos; en un ambiente donde pareciera que se comienza a buscar culpables. Y la relación con la culpabilidad posiblemente procede de una sensación primero presidencialista –con este sistema la toma de decisiones se hace centralista con escasa participación y desvinculada de la práctica-(Cuéllar,2001:68) y después corporativista –sistema que crea instituciones controladas rígidamente por autoridades mayores-(Cuéllar, 2001); pues en México, ser responsable de un plantel educativo significa ser leal con los preceptos y proyectos del centro, entonces ese papel directivo enviste de poder y el director por ende pasa a formar parte de un corporativo que defiende los intereses de sus autoridades inmediatas.
 

Culpable o no, es una realidad que la figura directiva –al menos en México- ha sido una figura obviada, en el sentido de que a raíz de la aplicación de las nuevas teorías gestivas, -de origen español- que desde los noventas comenzaron a circular en México, y que resaltan de manera contundente la presencia que adquieren los centros escolares como colectivos.

Con el Acuerdo Nacional para la modernización educativa, después de la valoración de los resultados de la consulta ciudadana aparece el tema de la administración de centros… finalmente fue pasado por alto pues el interés político de la época no fue coincidente ala necesidad asomante.  Y el personaje medular, desaparece para dar paso al equipo, al colegiado.

El propósito de éste documento es que los lectores enfoquen un poco su mirada hacia un tema poco favorecido en el ámbito investigativo, pues lo más evidente acerca del tema de directores escolares en México es la falta de información sistemática y accesible al público interesado (Cuéllar, 2001). En éste documento, podrá apreciarse la canalización de un interés que comienza a expandirse, intentando hacer pininos en los trayectos investigativos mexicanos.

METODOLOGÍA

Desafortunadamente, aún se vive la necesidad de querer considerar a la escuela como una fábrica en donde todavía se puede planificar, organizar, dirigir y controlar; nada más equivocado, pues no hay productos, hay procesos y son las personas quienes los hacen, fácil o complejos, normalmente son complejos.

“Cuando la directora de una escuela debe atender a un padre de familia que reclama ser recibido, sin previa cita, al mismo tiempo que debe ocuparse de un alumno que sufrió un pequeño accidente en el patio y nadie puede socorrerlo, porque todos los docentes están en sus aulas; cuando tiene que cumplimentar, por vía urgente, el enésimo formulario burocrático que le reclama la supervisora, y cuando todo lo anterior puede llegar a producirse casi simultáneamente, la directora, ¿Está realmente organizando, coordinando, planificando o controlando?”(Antúnez, 2005:123).

Se ha tenido la oportunidad de contactar a nueve directivos de escuelas, quienes accedieron someterse  - mediante el enfoque cualitativo de la investigación- en dos ocasiones a entrevistas en profundidad, siguiendo una guía de entrevista y apoyándose de un diario de campo. La diversidad de contextos donde se desempeñan ha sido rica, pues han participado un directivo del turno matutino de escuela céntrica, tres directivos de escuela periférica de turno matutino, una directora de escuela céntrica del turno vespertino, una directora encargada de escuela céntrica también del turno vespertino, un director de escuela periférica del turno vespertino y una directora (con grupo) de escuela de organización incompleta de zona rural. El principal criterio de selección utilizado fue el hecho de que los nombres de las personas no fueran familiares para evitar el sesgo investigativo. El análisis de datos inició desde la primera llamada telefónica, la primera entrevista, la primera transcripción; señalando frases significativas, palabras fuertes, textos importantes que le fueron dando forma a la redacción esperada en relación a ¿Cuáles son las necesidades de formación de los directivos escolares?

 


 

 

Fue necesario moverse en el discurso a los tres niveles que menciona Alonso, s/f, el contrato comunicativo que permite al investigador negociar constantemente la dirección del discurso, la interacción verbal a través de la cual se pretende enfocar el afán en la preparación de antes, durante y después del encuentro en cuanto a guiar lo guiable para el logro de los propósitos del estudio y reconocer el contexto social, que define las acciones y reacciones del sujeto, por estar enmarcado en un campo determinado con distractores determinados.

Iniciar procesos investigativos  ayuda a reconocer cuáles son verdaderamente esas necesidades de formación profesional, porque han sido expresadas oportunamente por los directamente involucrados, a través de las entrevistas a profundidad trabajadas con los directivos de contextos distintos que accedieron de principio a fin con esa buena disposición que manifiesta aquél que desea aprender a partir de la reflexión que se hace sobre la propia tarea.

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

Las formas en que se accede en México a una dirección, están poco relacionadas con las habilidades directivas, si se revisa que se asciende vía escalafón, puestos de confianza o experiencia adquirida, lo cierto es que cuando un directivo llega por primera vez a un centro de trabajo, entra de inmediato en acción porque el transcurrir cotidiano escolar no espera, avanza vertiginosamente.

Se dice de la administración educativa que a pesar de que teóricamente se fundamenta en principios administrativos, “el contexto” o ambiente de la educación es tan fuerte que termina apartándose de su teoría. Es decir que los directores de escuela tienen que aprender “lo que no es teórico” en los contextos. (Cuéllar, 2001: 59)

El tema directivo dista mucho de asemejarse un poco con los contextos de nivel mundial donde en algunos –incluso-, ser directivo escolar es una profesión con antecedentes históricos amplios.

En otros países como América latina, se abordan asuntos que van directo a reconocer la complejidad a donde incursiona un directivo y abunda en acciones de reconocimiento a factores que influyen en el éxito o no de toda acción propuesta, dadas las condiciones de creencias que se han establecido a través de convenios poco a la vista en la mayoría de las ocasiones. Nicastro, 1996.

En cualquier ámbito escolar, ser directivo implica poner en práctica ciertas actitudes, habilidades, conocimientos y destrezas que en ningún espacio ha adquirido de manera formal; de ahí que frecuentemente el directivo manifieste que es a través de la práctica, al adquirir experiencia que se va aprendiendo a resolver las problemáticas, menciona incluso ejemplos de directivos que tuvo la oportunidad de observar, analizar y aplicar las estrategias usadas en su momento, cuando él, quien ahora es directivo, fungió como docente. Otra manera de justificar el buen o mal desempeño directivo, es mencionar que para enfrentar los diferentes conflictos, la persona primero debió de haber cumplido frente a grupo un buen número de años, para adquirir la experiencia necesaria. Se alude además, al hecho de que será necesario hacer un examen para que se puedan validar los conocimientos y todo aquello necesario para poder ejercer una buena función directiva. En muchos países del mundo, principalmente en  Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Australia, Alemania y muchos más, ser director de escuela es una profesión (Cuéllar; 2001: 61)

Cada contexto es distinto y también cada directivo; por lo cual, cualquier intento por introducir temas formativos ha de considerar tales condiciones; pues se ha de entender a la escuela como un sistema de vida complejo y percibirla en orientación a un fin (Zmuda et.al.2006). Lo ideal será visitar los centros y darse cuenta de cuál es la situación imperante, cuál es la necesidad particular; pues cambiar la forma en que se selecciona al directivo escolar, es tan difícil como pretender mover las estructuras sindicales y las prácticas tradicionales utilizadas para nombrar los ascensos. Una mezcla de escalafón, con alianzas y lealtades a discreción de los actores involucrados, han sido las bases para el nombramiento de directores (Cuéllar, 2001:61)

En México, abordar el tema de los directivos significa ir un poco menos de dos décadas atrás, cuando toma auge la reforma de 1993 y se considera a la ciudadanía en relación a las temáticas que han de reformarse, ahí comienza a surgir el tema, pero como no era la prioridad en esa época, se deja un poco de lado y es a finales de los 90`s cuando a través de la implementación del proyecto de gestión escolar y del Programa Escuelas de calidad, resurge una figura: la directiva a causa del movimiento que debe generar al interior del sistema escolar, particularmente en el centro de trabajo asignado; pues había que construir un proyecto escolar y por ende poner en práctica ciertas habilidades directivas, considerando que una de las tareas principales de los cargos directivos es dinamizar y coordinar procesos de trabajo cuyos planteamientos colaborativos son fundamentales,  pues el propósito esencial de la acción directiva consiste en obtener resultados mediante el trabajo de otras personas (Antúnez, 2005). Y entonces, tareas tan complejas como las anteriores, más el hecho de reconocer las necesidades internas de los profesores frente a la índole abstracta y efímera del trabajo colectivo, implican verdaderos retos directivos (Zmuda et.al. 2006).

RESULTADOS Y RECOMENDACIONES

Las recomendaciones para mejorar procesos de formación directiva, deberán partir de la diferencia contextual en que éstos – los directivos-  han de poner en práctica su desempeño; no obstante, vale la pena revisar lo que otros países han realizado en relación a sus programas de formación para directores de escuela, como es el caso de Estados Unidos, donde se proponen algunas líneas a seguir para fortalecer la formación directiva en todo programa de preparación de directores de escuela (Lunenberg y Ornstein, 2000)(Citadas por Cuéllar, 2001:65). Líneas que han de ser analizadas a fondo y valorar su aplicación, adaptación o punto de partida en lo que se está gestando en México a raíz del reconocimiento de la figura directiva como tal; considerando también el contexto particular de cada centro, pues la tradición habla de una función directiva poco comprendida en la realidad, en la vida cotidiana (Pozner, 1997). Los puntos que se presentan a continuación, son vestigios de la oportunidad en que Norteamérica está preocupándose por la formación de sus directivos:

1.- Mejorar los sistemas de reclutamiento y selección para atraer a los más brillantes y más capaces candidatos….

2.- Elevar el rigor de la selección, utilizando pruebas estandarizadas… claras habilidades…. Éxito como maestro y mínimo grado de maestría.

3.- Mantener una facultad de excelentes maestros…

4.-Establecer el doctorado en administración educativa como un requisito para directores de escuela…

5.- Incluir como requisitos en los programas doctorales un año completo de residencia… y un año completo de prácticas profesionales como director…

6.- La base de conocimientos (knowledge base) debe incluir conocimientos y habilidades en el campo de estudios basado en problemas prácticos…

7.-Establecer relaciones formales a largo plazo… para crear alianzas de colaboración…

8.- Crear un consejo nacional de estándares de administración educativa…. Para que administre un examen nacional de certificación…

9.- Evitar el reconocimiento de cualquier otro certificado

 


 

 

Como ha podido leerse en cada punto, se presenta un énfasis considerable en el hecho de aplicar exámenes para habilitar como directivos a quienes han decidido convertirse en  personas responsables de centros educativos; es el contexto que urge soluciones, pero es un contexto distinto al mexicano, obviamente se presentan opciones viables para la situación imperante en éstos momentos. A estas alturas, en México ya se viene anunciando desde unos 3 años atrás la inminente aplicación de exámenes de oposición para otorgar plazas directivas; en relación al reclutamiento de docentes, ya comenzó, entonces la de directivos viene y llega en cualquier momento. El asunto crítico a revisar es que para docentes sí hay centros de formación establecidos y reconocidos por el Sistema Educativo Nacional, para directivos: no y esto conduce a pensar en las dificultades para obtener resultados fiables que puedan ser aplicables de forma inmediata a la dirección de centros. El esquema que se presenta para los Estados Unidos, sin duda es apropiado, dadas las características particulares del descubrimiento y avance en cuanto a hacer visible la presencia directiva, como responsable de ciertos éxitos o fracasos de sus centros educativos, entonces aplicar un examen se convierte en parte de la cotidianeidad cuando se han recibido bases propias para su elaboración exitosa; además no viene el examen sólo, trae prácticas profesionales y permanencia en el campo de servicio, lo que ahora hace un profesor a punto de egresar de la escuela que le forma. Para México, se anuncia una fuerte carga de trabajo y responsabilidad activa en la temática con situaciones muy puntuales y definidas, Cuéllar 2001 las enlista; en éste caso, serán ubicadas apreciativamente en el orden de acomodo que sugiere la situación que impera en contextos mexicanos muy particulares, reconocidos a partir de la breve introducción (trayecto investigativo) en un espacio de realidad directiva y organizados en forma de pendientes de archivero:

                                   Primero, ir con los:

                                                                                                                     

DIAGNÓSTICOS. Importan los diagnósticos para contrastar perfiles reales con los actuales. Investigar diferencias entre directores por tipos y niveles de escuelas.

 

 

 

 

1

 

 

 

                            Una vez realizados, continuar con:

                                                                                 

BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN. Es necesaria la búsqueda constante de bibliografía nacional e internacional, que se revisen y traduzcan los mejores sobre el tema directivo.

 

 

 

 

 

2

 

 

 

                             Ahora será momento de definir:

                                                                                                                     

LOS PERFILES. Una vez que se tienen referentes de otros países y de diversos textos y contextos, hacerse la pregunta: ¿Qué necesitan las diferentes regiones, los diferentes contextos mexicanos?

 

 

 

 

3

 

 

 

                          Y cuestionar:             

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  

LOS MODELOS, existentes de selección de directores, documentar ventajas y desventajas sobre las formas de nombrarlos.

 

 

4

 

 

 

 

                        Considerar además, la urgencia de:

 

EL CAMBIO. Para la mejora de los resultados educativos, que incorporen fuertes trabajos investigativos y temas de cultura y cambio organizacional.

 

 

           

 

 

5

 

 

 

                        Además de tomar en cuenta a:

                                                                                                         

LA ADMINISTRACIÓN INTERPROFESIONAL Y  ORGANIZACIONES PROFESIONALES. Que mucho pueden participar colaborativamente a los comparativos de funciones y profundizaciones temáticas.

 

 

 

 

 

 

6

 

 

 

                        Y finalmente, la atención a cada uno de los pendientes, dará como resultado una:

 

   7

 

PREPARACIÓN PROFESIONAL. Que tome en cuenta los inminentes cambios educativos, y  se comience a trabajar en el desarrollo de programas de formación directiva. Entonces la atención habrá de estar en los diseños curriculares para el tema urgente.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

La realidad mexicana, de los nueve directores(as) abordados con las entrevistas a profundidad, dice que la multicidad de tareas a que se tiene que enfrentar de manera cotidiana, tienen mucho que ver con asuntos de tipo administrativo, restando el tiempo que merecen tener para sí los propios asuntos académicos. Por ello, puede explicarse la dificultad de estos personajes para pensar en forma significativa sobre algún tipo de formación que pueda mejorar su actividad; y por consecuencia, surgen múltiples y diversas ideas sobre lo que significa prepararse como directivo.

Los directivos de las escuelas visitadas, muestran interés por conocer más a profundidad temáticas del área psicológica que les permitan abordar más de frente asuntos de persona a persona, refiriéndose así a sus colaboradores.

Es importante señalar las dificultades que tienen que ver con el hecho de convencer a otros para realizar un trabajo determinado, elaborar un proyecto o ajustarse a un requisito administrativo o de normas. De entre otras cuestiones, una que han de enfrentar de manera constante los directivos es la resistencia al cambio. En éste punto, la incorporación de los estudios de cultura y cambio organizacional será muy productiva.

Manifiestan los directivos la oportunidad de poder recibir ayuda en el desarrollo de habilidades comunicativas y organizativas para bien trabajar con los padres de familia y los docentes; de aquí surge también la necesidad de desarrollar la capacidad de gestión para trabajar en equipo al interior de su organización particular.

Se manifiestan serias dificultades para identificar unos días de otros, pues ninguno es igual, lo que promete aclarar que la saturación de tareas es distinta cada vez, en un mismo centro y por ende, de centro a centro.

En escuelas de organización incompleta, los directivos por estar frente a grupo, manifiestan en cada entrevista su interés por solucionar de manera rápida y puntual asuntos que tienen que ver más con lo académico, al parecer los asuntos de tipo administrativo los resuelven en equipo.

Los directivos encargados (nombrados en colegiado) de turnos vespertinos expresan un trabajo más en colegiado, menos dirigido, más consensuado.

Todos los directivos manifiestan que las buenas relaciones humanas, aseguran el éxito directivo, por lo cual saber hacer un buen manejo de ellas ayudará al buen ejercicio directivo en cada centro de trabajo.

Conocer sobre leyes, es una preocupación constante, pues aplicar la normatividad se encuentra dentro de las necesidades más apremiantes en la medida en que se desarrollan los acontecimientos cotidianos dentro de cada contexto en particular.

Cuando se presentan dificultades no previstas en el diario acontecer escolar, los directivos –como buenos docentes de origen-, aplican formas de solución y diversas estrategias observadas en otros directivos y contextos; por eso, será seguramente que se pronuncian por hacer de un trabajo colegiado de zona escolar la mejor opción de preparación directiva, pues tendrán la oportunidad de escuchar formas de resolver sus problemáticas e intentar acomodarlas a sus contextos; manejan también diferentes características que colaboran a la formación del ideal directivo.

Un asunto indicativo de algo profundo, lo es el hecho de que los directivos no hablen de evaluación, salvo en el momento de acudir a ellos (en una tercera ocasión); esto resulta sorprendente, porque se supone que la rendición de cuentas, más que estar de moda es un asunto urgente de atender para la realidad educativa que vive México.

Es necesario, en éste punto, reconocer que el profesional directivo se ha de convertir en un profesional reflexivo, sobre todo quienes están en servicio, los aspirantes aún pueden esperar un programa de formación directiva que les haga presentarse en el campo con ciertas habilidades desarrolladas. En ésta ocasión, donde se ha conversado directamente con los involucrados en tareas directivas, se ha vuelto posible el hecho de conocer sus propias ideas sobre sus propios problemas y se han manifestado a favor de volver a contar con espacios donde puedan hacer catarsis, espacios que también deberán contemplar los programas de formación, pues a un profesional que no ha ido a la escuela para serlo, se le ha de enseñar a “hacer conversación reflexiva con la situación” (Schön, 1998).

* Araceli Esparza es maestra en Educación y estudiante del doctorado en Educación del Instituto Universitario Anglo Español. Durango, Dgo. México

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS

Antúnez, Serafín (2004). Organización escolar y acción directiva. SEP. México.

Cuéllar, Alfredo (2001). La transición del milenio: una práctica para la innovación y ruptura de prácticas directivas y docentes. Querétaro, Querétaro: CEDESA (Centro de Desarrollo y Estudios Sociales y Administrativos).

Pozner de Weinberg, Pilar (1997). Ser directivo escolar. Tomado de El directivo como gestor de aprendizajes escolares. AIQUE. Buenos Aires

Schön Donald A. (1998). El profesional reflexivo. Paidós. Barcelona.

Zmuda Allison et. al. (2006). Escuelas en transformación. Paidós. Argentina