9 de febrero de 2015
“DIVULGACIÓN Y DIFUSIÓN CIENTÍFICA”
Herramientas para la Comunicación del Conocimiento.
Para responder a la interrogante previa, nos apoyamos de herramientas de Comunicación. La realidad es que aun hoy en día, no es fácil definir los límites entre los diversos tipos de conocimiento, por eso, echamos mano de estos elementos, para tratar de explicar cuales enunciados, teorías e hipótesis son científicas o no. Dentro del ámbito de la Comunicación de la Ciencia, distinguimos de manera general a la labor conocida como Difusión científica. Puede parecer muy general ocupar la palabra difusión. La RAE la define como: Propagar o divulgar conocimientos. Pero en el contexto de la Ciencia muchos autores como la Dra. Victoria Espinosa Santos, especialista en Lingüística de la Universidad de Chile, prefieren puntualizar que la Difusión Científica es la propagación del conocimiento, únicamente entre los especialistas. Esta tarea está gobernada por rigurosos criterios de evaluación. Conserva un lenguaje especializado, muestra experimentos, modelos, métodos y gráficos. Para ejemplificar más claramente a que nos referimos con el concepto de Difusión de la Ciencia, procederé a dar un ejemplo reciente:
A finales del pasado año 2014, un Astrofísico mexicano, el Dr. Omar López Cruz del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), colaboró con astrónomos y astrofísicos de Inglaterra, Chile y EUA en el descubrimiento de lo que hasta ahora es, el Agujero negro más grande de todo el Universo conocido. Planteemos una singular interrogante, ¿Habría llegado el Dr. Omar a la misma conclusión laborando únicamente con su grupo de trabajo local? No podemos saber con exactitud que habría ocurrido si los astrónomos y astrofísicos extranjeros, no hubiesen colaborado con el Dr. Omar, pero si podemos aseverar que, para que todos los grupos de investigación cooperaran en el mismo objetivo de investigación, tuvo que haber una importante labor previa de Difusión del Conocimiento Científico. Es decir, desde tiempo atrás, quizás meses, años o décadas, todos ellos comenzaron a formar un grupo de trabajo internacional, que tendría como finalidad, la búsqueda del Agujero negro más grande del universo. Pero, ¿Cómo ocurre esto? Aunque no convivan ni trabajen en el mismo lugar, los avances y descubrimientos científicos suelen dispersarse en publicaciones en forma de artículos científicos de revistas especializadas. Las hay desde las más generales, que publican contenido variado proveniente de cualquier rama de las ciencias, hasta otras mucho más específicas, como la Astrophysical Journal Letters en donde se publicó la investigación mencionada y muchísimas otras más revistas especializadas. Las revistas científicas son una forma de comunicación y difusión del conocimiento entre los científicos, Universidades e Instituciones. Aquí convergen las investigaciones y son el punto crucial para al nacimiento de nuevos experimentos. Pueden servir de información y como fuente de contacto, para conformar redes de trabajo entre dos o más congregaciones de científicos e instituciones, nacionales e internacionales.
Las revistas científicas no se encuentran fácilmente en cualquier Kiosco de revistas en las esquinas de cada calle. Las hay desde luego, de diversas categorías. Una forma de identificar cuales son las más trascendentales es, gracias al factor de impacto2. El grado de complejidad en que los artículos están redactados, muchas veces rebasa la familiaridad que tenemos con el tema y existe la posibilidad de que más que atraernos, su lectura nos termine ahuyentando y provoque en nosotros el popular prejuicio de que: “La ciencia es difícil”. Pero no todo termina aquí, la Comunicación de la Ciencia no se limita únicamente a expandir el conocimiento al interior de la comunidad científica. Existe una actividad de Comunicación de la Ciencia muy variada, repartidos en una amplia diversidad de medios disponibles para un público no especializado y más heterogéneo.
Para que el extraordinario descubrimiento del Dr. Omar y su grupo de colaboradores haya aterrizado en la sociedad en general y llegar en forma de noticia, fue indispensable pasar por una labor que va más allá de la Difusión de la Ciencia. Una tarea que se encargue de interpretar correctamente la información descrita en los artículos científicos y presentarse ante la comunidad sin conocimientos profundos de Astrofísica ni Astronomía. A esa labor la llamamos, Divulgación3 de la Ciencia y tiene como principal objetivo, transmitir el conocimiento científico hacia la mayor cantidad de personas que no estén dentro de la comunidad científica. Busca siempre que haya claridad, frescura, sensatez y lo más importante, sin tergiversar la información. Por supuesto que el lenguaje de la Divulgación, tiene que ser mucho más comprensible y fácilmente debería poder ser entendido por cualquier persona. Realizar Divulgación Científica no es una tarea fácil, retomando la cuestión de la cantidad de información que existe en nuestro planeta, es fácil confundirnos y tildar de información científica confiable, a algo que no lo es. Al igual que existen agrupaciones de personas que juegan a “informar Ciencia”, cuando en realidad solo buscan propagar información con datos e investigaciones dudosas, de índole amarillista y sensacionalista, intentando sacar provecho propio, lo que desvirtúa al quehacer científico.
Es importante que la Divulgación de la Ciencia cumpla con algunos de sus propósitos como: Definir los límites del conocimiento científico. Promocionar a la Ciencia como un patrimonio intelectual humano, como una parte de si mismo. Explicar que elementos están implicados en el desarrollo de las Ciencias, (heurísticos, sociales, económicos, políticos, causales). Para que se cumplan estos objetivos, entre muchos otros que tiene la Divulgación Científica, debe realizarse de forma responsable, comprometida y transparente. Debe aportar datos históricos, informar los objetivos de los avances o descubrimientos y sus aplicaciones en la sociedad. Es elemental analizar, mencionar y discutir las problemáticas, virtudes y desventajas. No es de nuestro interés en éste artículo el cuestionamiento de cual es la forma de conocimiento más adecuada, ni tampoco debería de ser una meta primordial del divulgador.
Los niveles en que se comunica la información científica son distintos, sin embargo esto no significa que tengan que ser independientes. La Divulgación complementa a la Difusión y viceversa. La Divulgación de la Ciencia promueve el interés por la información y provoca que se traduzca en conocimiento, pero depende directamente de la interpretación correcta de la información que se comparte dentro de las comunidades científicas. Extrapolar esa información con la suficiente calidad hacia la sociedad en general, provocará eventualmente una valoración acertada de la Ciencia. Una trabajo de compromiso entre los comunicadores. Científicos y periodistas, puede ayudar a evitar la trivialización del conocimiento científico. Es de vital importancia que la Divulgación de la Ciencia pase a formar parte de la cultura que promueva una sociedad basada en el conocimiento, que encare de la mejor manera posible los problemas que día con día nos agobian.
1 Manuscrito hecho sobre papiro, un soporte flexible que contiene los sistemas de escritura de Mesoamérica.
2 El factor de impacto de una revista es la media del número de veces que se cita un artículo publicado en una revista determinada. Es un instrumento para comparar revistas y evaluar la importancia relativa de una revista concreta dentro de un mismo campo científico.
3 Del latín divulgatio: Propagar o expandir algo en el vulgo formado por el predijo Dis que significa dispersión y vulgus- la masa indiferenciada del Pueblo.
Omar Colín González es estudiante de Biología de la Benemerita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)