CARTA CON MOTIVO DEL QUINTO ANIVERSARIO DE LA CASA DEL ESCRITOR DE PUEBLA
Por: René Avilés Fabila*
(Abril 2008)
Mi querido amigo Roberto Martínez Garcilazo está al frente de la institución. En esa casona he sido hospedado varias veces y allí he participado en homenajes a escritores y presentaciones de novelas y cuentos. Cuando voy a Puebla no dejó de saludar a tan entrañable intelectual poblano. Me gusta su sentido del humor y su conversación aguda y gentil. De los cinco años de existencia de la Casa del Escritor, tres le han correspondido a Roberto. A lo largo de ese tiempo ha hecho una tarea ejemplar. Por ejemplo, ofrece casi veinte talleres de literatura y no faltan las mesas redondas, las conferencias, las lecturas y las presentaciones de libros.
Es decir, no sólo es un cómodo y cordial alojamiento de narradores y poetas, es también un centro de actividades culturales, un detonador de literatura. Por sus habitaciones han pasado infinidad de escritores, mencionaré algunos de ellos: Beatriz Espejo, María Mendoza, mi querida China, Mónica Lavín, Jaime Augusto Shelley, Teodoro Villegas, Vicente Quirarte, Hernán Lavín Cerda, Sandro Cohen y muchos más. Es, para decirlo con palabras del propio Roberto, un punto de encuentro literario, donde talleristas, autores locales y venidos de otras ciudades se dan cita. Los resultados están a la vista y son magníficos.
Ojalá que la Casa del Escritor tenga larga vida y siga siendo un lugar entrañable de la Puebla cordial amiga de las artes y de la literatura en especial. Felicidades a la institución y felicidades a Roberto Martínez Garcilazo, quien es una figura entrañable e imprescindible en la cultura poblana.
* René Sadot Avilés Fabila es académico, editor, escritor y periodista mexicano.