gerardo perez munoz.jpg9 de Agosto
Día Internacional de las Poblaciones Indígenas 
   

 

Gerardo Pérez Muñoz
Han llegado a América “por servir
a dios y su majestad y también
por riquezas”

Bernal Díaz del Castillo
 

Cuando llegaron los hombres blancos y barbados, ellos, los así llamados genéricamente indígenas, ya tenían muchos años viviendo en estas tierras y territorios.

Había una gran diversidad de pueblos diseminados en Mesoamérica, América del norte y del sur.

Algunos autores, entre ellos Darcy Ribeiro y Paul Kirchof,  han señalado que antes de la llegada de los españoles al Nuevo Mundo, se calcula que había en éste, entre 30 y 37 millones de personas. América central contaba  entre 10 y 13 millones de habitantes y un siglo  y medio después se habían reducido a sólo 3 y medio millones de habitantes, lo que da cuenta del cruento etnocidio que se llevó a cabo en contra de los pueblos originarios de nuestro país y continente.

El primer gran etnocidio registrado en México, ocurrió en la ciudad sagrada de  Cholula  en octubre de 1519 a manos de las tropas de Hernán Cortés y en otra fecha  emblemática , el 13 de agosto de 1521, Cortés tomó, a fuego y lodo,  México-Tenochtitlán e inició la rapiña.  La conquista y la destrucción de las culturas de los pueblos originarios y la imposición de la cultura de los conquistadores a través de la espada, la lengua  y la cruz. El espíritu de la  conquista lo mencionó  muy bien Cristóbal Colón, al señalar “del oro, se hace tesoro”.

El saqueo y la conquista de los pueblos originarios, no ha cesado desde la llegada de los españoles y portugueses ha estas tierras.

Los pueblos originarios han estado presentes en los diversos momentos de nuestra historia: en la época colonial, en la independencia, la Reforma, la Revolución y el México contemporáneo. Poco o casi nada, se les ha reconocido su aporte a las luchas histórico-políticas de nuestro país;  son los grandes excluidos de la historia nacional oficial, vea si no, el programa de los festejos del bicentenario y centenario de la revolución, no se les menciona en lo absoluto. De ellos se ha dicho que son o eran, pueblos ágrafos y sin historio; meras rémoras de un pasado glorioso.

Hasta 1994 y con el grito de los zapatistas del  ¡Ya basta!, los pueblos originarios en México, eran considerados como  simples sombras de un pasado,  pero no se les consideraba  como pueblos y culturas vivas.  Eran y siguen siendo por el sector oficial, mero folklor. Con la lucha de los zapatistas, los pueblos originarios se hicieron visibles.  El México profundo,  Bonfil, dixit, se hacía presente y reclamaba el reconocimiento de sus derechos.

Actualmente habitan en el mundo, aproximadamente 500 millones de indígenas  representados por  cerca de 7 mil pueblos originarios. Somos un mundo con una gran    diversidad o dicho en  palabras de Nelson Mandela, un enorme  arco iris de culturas y lenguas, un mundo en el  que caben muchos mundos.

En  América Latina, habitan un poco más de 50 millones de personas de los pueblos originarios,  diseminados en más de seiscientos pueblos originarios; la mayoría se encuentra en  los siguientes países: Guatemala, México, Bolivia, Perú  y Ecuador.

Nuestro país ocupa uno  de los primeros sitios  ha nivel internacional con una gran diversidad social, cultural y lingüística, con sus  68 pueblos originarios.

Actualmente, los pueblos originarias en nuestro continente, han dado una gran lucha en contra del llamado neoliberlalismo y en específico, en contra del capitalismo extractivista y salvaje, que ha pretendido arrebatarles sus territorios y su riqueza biológica y energética. Ha sido una lucha desigual en la qué en algunos países, han salido airosos.


El 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, decidió que durante el Primer Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo se conmemorará el 9 de agosto de cada año, como el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas, mediante la resolución No 49/214.      

Ese día se celebra el que el Grupo de Trabajo  sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías, llevó a cabo su primera reunión en 1992.  

En 2004 y mediante la resolución 59/174, la Asamblea General de la ONU, proclamó un Segundo Decenio  Internacional de las Poblaciones Indígenas con el objetivo de seguir  fortaleciendo la cooperación internacional para la solución de los problemas que afrontan las poblaciones indígenas en los siguientes ámbitos : cultura, educación, salud, derechos humanos, medio ambiente,  desarrollo social y económico, entre otros.

En abril del año 2000, la Comisión de Derechos Humanos adoptó  una resolución que estableció el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.

El mandato del Foro Permanente es examinar las cuestiones relativas al desarrollo económico, social, político, cultural, el medio ambiente, la educación, la salud y los derechos humanos                                     

El 28 de julio del  2000, se formó el Foro permanente de Naciones Unidas para los asuntos indígenas,  cuyos objetivos fundamentales son: examinar las cuestiones relativas al desarrollo económico, social, cultural, medio ambiente, educación, salud y derechos humanos.

En el año 2004, dio  inicio el segundo Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas y  en 2007, se promulgó la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

   El 9 de agosto  debe servir,  tanto para promover y difundir las el patrimonio cultural material e inmaterial de los pueblos  y comunidades originarios,  pero en particular,  para reflexionar y analizar, ha la luz de la Declaración de 2007, sobre  el avance de los derechos sociales, políticos, económicos y sobre todo, culturales, de nuestros pueblos originarios. Curiosamente, en los programas de las distintas instituciones que van a conmemorar éste día, no existe ninguna mesa que reflexione y analice los avances en  el reconocimiento de los derechos pueblos originarios. ¡Puro folklore y  conmemoración Light!

   Nuestro gran reto hoy en día, es construir una sociedad fundada en el respeto y aceptación a los diferentes, una sociedad pluri étnica y multicultural, basada en el diálogo intercultural y dejar atrás el estado neocolonial, estamental y clasista en que vivimos, el en el cuál, los indígenas ocupan el último peldaño de la pirámide social. Es necesario construir un nuevo  estado y proyecto de país, un país y estado plurinacional.