Masca la Iguana
Luis Fernando Paredes Porras
El simbolismo de la semana santa tiene un encanto directamente proporcional al conocimiento que guarda. Ya sea la interpretación tácita de los hechos descritos en la biblia o la interpretación simbólica de los mismos, la historia es fascinante. Igual de fascinante me resulta lo que el imaginario colectivo crea para canalizar nuestras emociones, de ahí que cuando me dijeran que Tuxtepec tenía su Judas Iscariote y su Barrabás, que había vendido, uno, por miles de pesos la confianza de la gente, y que aún así el pueblo, al otro, lo mantendría libre, no dudé en compartir la experiencia.
Se trata de una señora de 60 años de edad, cuenqueña nata y comerciante de abarrotes, ha hecho de sus comentarios una manera de brindar un atractivo a la mercancía que vende; acumula el sentir de la colonia y a la menor provocación lo expone, lo expulsa y en ocasiones hasta lo escupe, impregnándole su estilo. Pero jamás de los vecinos es su decir, siempre de temas de la ciudad, o nacionales, provenientes de la televisión que le acompaña desde las 6 de la mañana que abre, hasta las 11 y media de la noche en que cierra y de los periódicos locales que con avidez lee para, como dice ella “no estar fuera de onda, porque estoy aquí encerrada por el negocio pero no cerrada de la mente”.
Soy cliente de ella, cada vez que puedo le compró para disfrutar de su esencia cuenqueña y de su interés por cambiar a la ciudad a la que sus abuelos llegaron de otras poblaciones de la cuenca. Ella fue la que me dijo hace meses que lo peor que le había pasado a Tuxtepec desde la inundación de 1944, fue la llegada de José Manuel Barrera a la presidencia municipal y cada que puede, me dice: “¿no que no? se lo dije, nos está llevando la madre con este hombre y la bola de ladrones que le acompañan”. Ni como decirle que no.
El martes me dijo que no me metiera al río en estos días santos porque no estaba bien hacerlo, que eran días de guardar. No acude mucho a la iglesia pero su abuela le heredó los dogmas de fe necesarios para considerarse una católica de hueso colorado. Quien la ha visto platicar con la gente que llega a su tienda para promover otras creencias, dicen que es un deleite la defensa de su fe en medio de mentadas de madre para los sacerdotes pederastas, para los que lavan dinero del narco, para los que empujan el poder político y para todo aquél que sale en la televisión; pero que una vez que reconoce que en la estructura jerárquica del catolicismo también hay “ovejas perdidas”, comienza una serie de argumentos cuenqueños que hacen que los “hermanos” pongan sana distancia no volviendo a visitarle.
Me dijo esta ocasión que pasé a comprarle: “mire usted, ese Judas Iscariote engañó a todos, igualito que Barrera lo hizo, y haga de cuenta que los sacerdotes que lo impulsaron a traicionar a Jesús, lo miembros del sanedrín, son la bola de funcionarios corruptos que este Barrera tiene a su lado, esos que le hablan al oído o le soplan la nuca, y junto con la bola de agachados de los regidores que tenemos pues ya se jodió nuestro pueblo, nos han traicionado ¿y sabe lo que es peor?, que ahora cualquier hijo de vecina se siente con la capacidad de robar igual queriendo ser presidente municipal sin tener los tamaños para eso; acuérdese de mí, de lo que le estoy diciendo, porque así va a ser…”
Nunca la contrarío porque no es necesario hacerlo, me basta con preguntarle para conocer la síntesis del sentir de la colonia, del pueblo, pues ya sabemos: vox populi vox Dei…. y más en la semana mayor.
Dice la iguana que hablando de mujeres y traiciones, ella tampoco se pone a contrariar a quien se siente agraviado, pero que, de que Tuxtepec tiene su Judas para quemarlo en leña verde, lo tiene. Y a la mejor en el próximo carnaval, ese que es una burla para el pueblo, hacen una hoguera para que vayan desfilando Judas y sus hijos judaitos; aunque la verdosa me advierte que, siempre habrá pueblo que celebre sumándose a la depravación, y ciegos de mente, jubilosos y embriagados por las fiestas de la carne vociferen: ¡libera a Barrabás…queremos a Barrabás!