Hace poco más de 10 años me encontraba por la Rue de Rivoli en la ciudad Luz admirando para mi gusto a la bella Jeanne d’Arc, súbitamente mi recorrido se vio interrumpido por una manifestación, el motivo era hasta ese momento por mi desconocido, sin embargo desfilaban bellas mujeres entre la multitud y miembros de grupos que al parecer reclamaban situaciones ambientalistas y derechos de genero, mi curiosidad por saber que exigían, me llevó a preguntar de que se trataba, y mi sorpresa fue en aumento ya que quien era Alcalde de Paris en ese momento (Bertrand Delanoë) era o es gay y solicitaba que se permitiera el matrimonio entre personas del mismo sexo, por este motivo continuamente había este tipo de marchas en París.


Y si hablo de sorpresas no es porque un alcalde tuviese preferencias hacia su propio sexo, sino por la valentía de salir y defender sus derechos, entendiendo claro que en nuestra cultura mexicana eso y más que sucede en el viejo mundo sorprendería a más de uno.


Por otra parte el pasado sábado en la Heroica Ciudad de Puebla se llevó a cabo la XI marcha del orgullo, la dignidad y la diversidad sexual, hasta donde tengo entendido todo se llevó dentro de un clima de respeto y civilidad, pero ¿por qué se realizan este tipo de marchas? ¿por qué en el siglo XXI sigue existiendo tanta ignorancia sobre el tema?


A simple vista si México ocupa el penúltimo lugar a nivel mundial en educación peleando el último sitio con Turquía, es normal que la falta de educación produzca una cultura que no comprenda la diversidad sexual, sin embargo no todo parece ser culpa de la educación en estricto sentido ya que de acuerdo a la historia tanto en Gracia y Roma se realizaban prácticas homosexuales, existen archivos que aseguran que las batallas eran siempre en pareja con el objetivo de defender o vengar en caso de muerte al compañero con el cual sostenían relaciones sexuales.


Del mismo modo las relaciones con seres del mismo sexo eran bien vistas entre los aristócratas romanos con la condición de que el sujeto activo fuera el aristócrata de lo contrario era mal visto y sujeto de críticas.


Sin embargo ya en la edad media y al recordar que uno de los criterios unificadores de la misma era el religioso, surgen criticas a este tipo de relaciones, hasta llegar a castigos verdaderamente salvajes y en ocasiones indescriptibles, de ahí pues que aún en nuestros días en algunos espacios se crea que es pecado y más aún que es una enfermedad, y es precisamente en la edad media cuando se sataniza a la diversidad sexual.


De la edad media hasta el ultimo cuarto del siglo XX la diversidad sexual es mal vista, criticada y atacada con ahínco, sin embargo en los años 70 se presenta como el tercer sexo y las batallas y marchas hacen su aparición y eso no significa que dejaran de ser atacados simplemente empezaron a luchar por sus derechos.


Ya en este 2012 existe más tolerancia y respeto mutuo no obstante en siete países se castiga con la muerte y en 78 más es considerada ilegal, por la tanto la discriminación continua  a pesar de que los que pueden no hacen nada.


¿Y quiénes son lo que pueden? Todos aquellos que se mantienen en el anonimato a pesar de tener una posición privilegiada en la sociedad, en todo el mundo hay gente del medio artístico, político y social que gustan de su mismo genero y que tienen una voz que haría más ruido que todas las marchas del mundo, gente que probablemente vive infeliz en un armario esperando salir sin encontrar la puerta, esas voces que saben de todas vejaciones que ha sufrido su grupo y que no hacen nada por ayudarles.


Desgraciadamente en México somos aún muy conservadores y resultaría increíble que en una universidad católica por ejemplo algún día hubiera un rector gay, o que algún sacerdote saliera y declarara abiertamente sus preferencias, es posible que culturalmente no estemos preparados para ese tipo de noticias pero porque no seguir los pasos de Bertrand Delanoë y hacer frente hombro con hombro, en la lucha por el reconocimiento de sus derechos.


En resumen realmente muchos quisiéramos que esas marchas terminaran y no ver lo que para algunos son desfiguros o simplemente circular con tranquilidad, a decir verdad para unos sólo es un día de marcha que resulta incomodo, para otros es un día de fiesta, la oportunidad de ir al antro y salir como desean hacerlo todos los días, pero para aquellos que tienen la lucha en sus venas la marcha es día a día, es una batalla que deben ganar es: simplemente un día más de cruzada.


A pesar de que sigue existiendo discriminación hacia las personas que gustan de su propio sexo en lo cotidiano es más aceptada y en las escuelas y universidades y en lugares de trabajo la tolerancia avanza con paso firme y la cultura se refuerza, sin embargo la tolerancia debe ser mutua y el respeto debe ser bilateral ya que todos estamos en el mismo barco.

Marco_R_Quesada

 

Marco Rogelio Quesada Pérez es abogado, maestro en Ciencia Política, maestro en Educación y amante del idioma francés.