Masca la Iguana
¿Amigos? ... ¡mis cuates!
Ley del poder II
Luis Fernando Paredes Porras
Los peores enemigos son los que aprueban siempre todo.
Tácito (55-115) Historiador romano.
Las 48 leyes del poder es un libro que buscan los interesados en manipularnos: vendedores, líderes religiosos, políticos, empresarios, amigos, familiares, compañeros de trabajo ...porque la tentación de manipular es inherente a la humanidad, porque en todos lados existe poder. El uso del poder es otra cuestión, pero para acceder a él, las 48 leyes nos ayudan y nos permiten comprender los mecanismos de quienes usan el poder para satisfacer sus más involucionados deseos y así, contar con más elementos para evitar sus trampas.
La inadecuada incomprensión de estas leyes producen desquiciados que nos muestran su historia a partir de su actuar y creen que, aplicando la ley segunda, es correcto prostituir el concepto de amistad y su opuesto, rodeándose de falsos amigos y muchos falsos enemigos, invalidando la aplicación de la ley, la cual dice:
LEY NO. 2
NO CONFIAR DEMASIADO EN LOS AMIGOS Y SABER UTILIZAR A LOS ENEMIGOS
No hay que fiarse nunca de los amigos, le traicionan a uno con mayor rapidez, porque sienten envidia con facilidad. También se convierten en unos mimados tiránicos. Pero si se contrata a un antiguo enemigo será más leal que un amigo, porque tiene más que demostrar. De hecho, hay mucho más que temer de los amigos que de los enemigos. Si no se tienen enemigos, hay que encontrar la forma de granjeárselos.
Como el objetivo de esta reflexión es ubicar los aspectos positivos, negativos e interesantes de cada ley, podemos preguntarnos y respondernos, ¿Para qué sirve un enemigo? ¿Para qué sirve un amigo? Para el político, podemos casi asegurar, sirve para lo mismo: para usarlos a sus intereses. De ahí que los aspirantes a un cargo público o un cargo en la jerarquía laboral, saluden a sus enemigos tal como lo hacen con sus amigos. Y quienes están en el ejercicio del poder, usan a los amigos para su beneficio y a los enemigos los perjudiquen para lo mismo. Ya el viejo Aristóteles nos prevenía de la actitud del político/aspirante en campaña cuando dijo "el que es amigo del mundo, no es amigo" y el mismo filósofo nos da la instrucción para tratar al político/funcionario "Platón es mi amigo, pero más amigo es la verdad".
El amor filial es una experiencia humana hermosa, por ello deberíamos educarnos desde temprana edad y durante toda la vida para prepararnos a ello. Pero vivimos en ambientes en donde se privilegia hablar de los enemigos aprendiendo lo que hacen en detrimento de aprender a ser amigo.
La segunda ley del poder permite a quienes buscan aplicarla, cosificarse para poder manipular a un costo alto, porque sus relaciones no serán honestas.
Por el contrario quienes gozan de amor filial experimentan otro tipo de poder, porque es otra la ley que comprenden y viven.
Dice la iguana que pensando en las actuales autoridades de Tuxtepec (2011-2013) le vienen a sus reptiliana memoria dos frases: "no seas amigo de quien tiene muchos enemigos" y "con esos amigos para qué quiero enemigos". La miro y pienso que quien busca la amistad de la verdosa escamosa, es tan sólo para saber de qué lado masca, por ello, el garrobo viejo, sabio y alburero dice al amanecer: ¿amigos?...¡mis cuates!