"La historia de muchos" (Y de este ente que soy)
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

6 de febrero de 2017

Los tabúes, las penas y las inhibiciones impiden que a veces nuestros sueños eróticos nos tengan en la brújula de la no orientación y entonces escribimos en las paredes transparentes lo que pensamos y sentimos.
 
Y nos entregamos a ¡soñar!… ¡soñar!… ¡soñar!… hasta que perdemos la noción de lo que es sentir correr la sangre por nuestras venas y nos preguntamos: ¿A dónde va la sangre que no llega al corazón y a dónde está la sangre que no llega al cerebro? Y nos desangramos inauditamente en terrenos que sabemos que no son pasables y rompemos las fronteras del tiempo y el espacio y nos entendemos como seres universales más allá del suelo y el subsuelo, del cielo y del sideral terreno. Y nos damos cuenta que todo terreno es pasable, así sean arenas movedizas las que lo conforman.

Nos colmamos de palabras que brotan como volcán en erupción y nos postramos ante el ser que nos gusta. Y nos apasionamos tan solo de pensarlo y nos vamos yendo solos… irremediablemente solos con la baba que emana de la boca, de esa boca sin lengua… de esos ojos sin nadie… de esa mente sin alma… de esa alma sin cuerpo… de ese cuerpo sin sexo… de ese sexo que queda estático.

Y después nos preguntamos: ¿a dónde vamos con la libertad estática? ¿A dónde dejamos la fórmula perfecta para la expansión? Y regresamos a ser nosotros y nos enajenamos con golpes que no duelen, que no suplican la entrega, que hierven la sangre, que no nos hacen ser ni menos ni más…

Sólo somos quienes somos. Nos perdemos alteradamente y nos encontramos en el alter ego y sufrimos y gozamos y cantamos y reímos e irremediablemente… ¡nos morimos!

Mino D'Blanc: Perdido en el laberinto de las letras encuentro el camino de la libertad.

Imagen: desmotivaciones.es

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