22 de febrero de 2016

Después de generar expectativas, la visita del Papa Francisco se realizó, ¿y ahora qué queda para quienes de una u otra manera abordan el tema? Es inevitable dejar la parte religiosa y política de lado, ambas van de la mano. El hombre se proyecta en dos: sin uno no existe el otro.

Englobado en un todo, los males del mundo han encontrado su residencia en terreno fértil. Las condiciones se dan: corrupción, narcotráfico, tráfico de personas, violencia y muerte, esto y más son los ingredientes. El olvido del pasado hace del tiempo uno más de los bienes que marcan el mal: para el pueblo la muerte está cercana y para los verdugos ésta se deja manipular.

Al pueblo se le dio una silla y una pantalla donde se enfilan las ideas, descansan los cuerpos en paz frente a quien piensa por ellos. Las familias tienen en las manos un mundo virtual donde dejan a sus hijos guardados sin horario para regresar.
 
Las manos ajenas tejen las redes y van asfixiando a su presa. En el proceso de usurpar las glorias del mundo hay un espacio para salir y vitorear a quien les recuerda que alguna vez el dolor ajeno los levantó de sus sillas para pensar que podían rescatarse y rescatar a los de afuera.

La figura del Papa Francisco se fortalece con la blancura del alba, en el centro de un pueblo ensombrecido la pureza contrasta con la suciedad que engrosa el pavimento, ocultando entre sus capas los pasos del subconsciente y la conciencia de ojos cerrados.

La resignación bostezó por corto tiempo, restregándose los ojos vieron la mitra del Papa; escucharon sin escuchar lo que un pensador sabe del mundo y su naturaleza.

Algunos miraban al cielo buscando a Dios como si su epidermis fuera parte del cielo, otros sonreían al verse enfocados por las cámaras ¿Cuántos escucharon al máximo jerarca de la iglesia católica, más allá de comulgar o no con sus ideas? Francisco conoce del hombre y del propósito de Dios. Francisco un hombre de intenciones buenas.

Imagen: laicismo.org

Leticia Díaz Gama; escritora, conductora de Otras Voces y colaboradora de Sabersinfin.com