08 de abril de 2015

- Pensamiento -


enamorada 2Dime como te saco de mí, que aún no sé cómo hacerlo. Te ruego que me lo digas, te exijo que lo hagas. Aunque no voy a mentirte, no es algo que en verdad desee hacer, el tenerte cerca es la experiencia más exorbitante e increíble que jamás haya vivido, el problema es que ya no puedo seguir así.

 

No es sano. No sé cuánto más pueda estar así, vivir con unas cuantas palabras tuyas de vez en cuando que mantienen una flama baja, pero viva de ilusión y esperanza, un te quiero, pero espera, que me está comiendo desde adentro.

Un aquí estoy no te olvido, pero ahora no tengo ganas, no se puede, estás lejos, estoy lejos, hay alguien, no es el momento, que por más que intente ya no sé cómo manejarlo.

Saber de ti y vivir cosas juntos me hace sentir viva, me hace saber qué se siente estar viva, el problema es cuando no estás, cuando desapareces y ya no quieres saber de mí por meses y es ahí cuando mueren ciertas partes de mí.

Ahora no me siento incapaz de amar, porque si algo sé hacer bien es amar como loca, que a mi parecer es la única forma de amar, el problema es que me siento incapaz de amar a alguien más como a mí me gustaría, claro alguien más que no seas tú.

Quizá muy a mis adentros... no quizá no. Muy a mis adentros sé que eres la persona más increíble que he conocido, en serio una gran persona pero sólo no eres para mí, ni quiero que lo seas y es entonces cuando callo esa voz, la aplasto, la asesino, la mato porque no quiero que sea así.

Eres la más bella maldición que alguien pudo poner en mi camino, no me imagino lo que soy sin haberte tenido a ti algún día, pero tampoco sé cuánto más soporte seguir con esta extraña relación, si es que así se le pudo llamar algún día. Dejarte atrás me aterra, siempre estás en mí, lo sé, en mi forma de actuar y de pensar. Imagina nada más, me han dicho que nos parecemos tanto que seguro somos de tal para cual y es ahí cuando digo ¡no! No lo somos, quizá lo fuimos pero no lo seremos, se acabó.

Y aunque soy más mía que de nadie hay cosas que aún no logro controlar como esto. Y es aquí cuando me pregunto:

¿Cuándo sucedió? ¿Cuándo dejamos de ser nuestros por ser de alguien más? ¿En qué momento me enamoré de tus defectos?

Porque estoy segura que ese fue el mejor error que he tenido.

Enamorarte de los errores de alguien más es la sentencia de muerte más dulce y vieja que el hombre puede conocer.

Las sentencia más dura dictada por elcorazón.

Esa sentencia que yo un día elegí para mí.

Imagen: difundir.org

EVA PATRICIA HIDALGO MUNOZEva Patricia Hidalgo Muñoz, orgullosa mexicana, próxima estudiante de arte contemporáneo y actualmente en un intercambio deportivo en Alemania.