El cielo, el infierno y el cerebro
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26 de febrero de 2014

 
El Cielo palabra procedente del latín Caeli tiene muchos significados, uno de ellos es atmosfera y se refiere a la capa azul que rodea a la tierra y donde aparentemente están suspendidos el sol, los planetas, la luna y las estrellas, concepto retomado por el extraordinario poeta italiano Dante Alighieri ((Florencia, 29 de mayo de 1265 – Rávena, 14 de septiembre de 1321) en su Divina Comedia (1304-1321) en la cual el cielo tiene 9 niveles que curiosamente coinciden con los planetas conocidos en esa época además de la luna que formaba el primer cielo lugar de transformación de Dante y su amada Beatriz , Mercurio segundo cielo, Venus el tercer cielo, el Sol cuarto cielo, Marte quinto cielo, Júpiter sexto cielo, Saturno séptimo cielo, estrellas fijas octavo cielo, y noveno cielo el Cristianismo. Desde el punto de vista religioso el concepto de cielo tiene aparentemente su origen en el zoroastrismo el cual fue transmitido al cristianismo y al islam. Para los cristianos el cielo es el “centro del placer” lugar donde los hombres se vuelven a reunir con Dios en perfecta armonía eterna. Afirman también que el cielo es un lugar de eterno gozo, paz y felicidad.
 
El infierno (del latín inférnum o ínferus: inferior, subterráneo, inframundo) desde el punto vista religioso en donde se castigan los siete pecados capitales: soberbia, envidia, ira, pereza, avaricia, gula y lujuria y de acuerdo a Dante el infierno está constituido por nueves círculos: 7 para el castigo de los pecados capitales, el limbo donde están los que no verán a Dios ni a Lucifer porque no fueron bautizados y el ultimo circulo situado en el centro del inframundo, donde reside Lucifer, quien espera feliz para dar la bienvenida a los pecadores.
 
El cielo, el infierno y las neurociencias

Desde la perspectiva de las neurociencias el cielo es el centro del placer y el infierno es el centro de la aversión o del castigo los cuales residen en el cerebro y están constituidos por las emociones básicas que evolucionaron a través de millones de años y que han permitido principalmente a los mamíferos sobrevivir. Los datos obtenidos de animales y humanos han sugerido que encender o apagar el programa de una emoción depende de la actividad eléctrica generada por un neurotransmisor modificando la permeabilidad de los iones en algunas estructuras nerviosas, por consiguiente el cielo y el infiernos son construidos por la actividad cerebral.
 
El cielo

En la década de los 1950 los Psicólogos James Olds (Mayo 30, 1922 Chicago-Agosto 21, 1976 California USA) y Peter Milner descubrieron en ratas que el cielo se encuentra en la parte anterior del cerebro específicamente en el hipotálamo anterior y en el área septal. Este importante descubrimiento del cielo en los animales, fue también confirmado en seres humanos a los cuales se les provocó alegría, euforia, felicidad, optimismo y placer al estimular el hipotálamo anterior el área septal, el acumbens, la amígdala y el lóbulo temporal
 
El infierno

Por otra parte la estimulación eléctrica del hipotálamo posterior y algunas otras zonas cerebrales tanto en animales como en humanos causa angustia, dolor, miedo, ansiedad o cualquier otra emoción o sensación desagradable por lo que se ha propuesto que estos centros nerviosos y sus vías son el centro del castigo o aversión (infierno), sin embargo es importante mencionar que el infierno a diferencia del cielo, no ha sido totalmente localizado y comprendido por las neurociencias.
 
Conclusiones

Las investigaciones cerebrales y psicológicas han propuesto que las emociones (del latín emotĭo, que significa: movimiento o impulso, aquello que te mueve hacia) son producto de una exquisita orquestación entre neuronas, iones, neurotransmisores y otras sustancias cerebrales y que todo ello, dependiendo de la parte encefálica donde actúen, llevan al individuo a sentirse en el cielo o en el infierno. También se ha demostrado que algunas drogas que modifican dicha orquestación conducen a la adicción o aversión llevando al individuo adicto a ver a Dios o al Diablo dependiendo del sitio de acción de la droga.
 
Bibliografía
http://es.wikipedia.org/wiki/Cielo_(religi%C3%B3n)
Olds J, Milner P. Positive reinforcement produced by electrical stimulation of septal area and other regions of rat brain. Journal of Comparative and Physiological Psychology. 1954 Dec; 47(6):419-27.
Olds J. Self-Stimulation of the Brain. Science. 1958; 127:315-324.

Enrique Canchola Martinez 2Enrique Canchola Martínez es Médico Endocrinólogo. Responsable de la Clínica de Acupuntura anti tabaco y Profesor e Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa y Profesor de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina de la UNAM. Su Área de interés son los mecanismos de acción de las hormonas en el cerebro. Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

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