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william ramirez.jpgCARTA DE CONSUELO PARA UNA AMIGA

Por: William Ramírez*

¡Hola Chelita! ayer me contaron por el mal momento que has atravesado recientemente, déjame decirte que no me imagino cómo te estás sintiendo, pero ten por seguro que hay alguien que sí comprende y sabe cómo te sientes, ese alguien es DIOS. Busca consuelo en él y te aseguro que llenarás ese vacío que tu hermano ha podido dejar.

 

También te animo a que sigas adelante con el mismo entusiasmo que te ha caracterizado, por que estoy seguro que desde arriba ahora tienes alguien que te cuida y se enorgullece de todo lo bueno que tú consigas. Piensa por un momento en que nuestros seres queridos nunca se marchan de nuestro lado, por el contrario siempre son los que se mantienen alentando nuestro objetivos.

Escribo este pensar para ti:

 

EN MI MENTE ESTARÁS

 

En mi mente estarás presente hasta el fin de mis días y te recordaré en cada minuto de alegría por que sé que desde el cielo tú has sido mi guía.

 

No estoy triste por que te hayas ido, es más bien por que no comprendo por qué Dios te llamó tan luego.

Sé que en cada suspiro tú estarás conmigo.

Sé que tú estarás conmigo cuando necesite un abrigo.

Sé que tú estarás conmigo hermano mío por que la muerte no se puede llevar el amor que desde el vientre de nuestra madre se llegó a fundar.

 

 

 

Es difícil afrontar la vida con una perdida tan grande como la de un ser querido, pero qué bueno que pasan estas cosas… ¡Sí, qué bueno! Por que lastimosamente pareciera que es una ley de la vida que  en estos momentos es que nos damos cuenta que la vida es como la llama de un cerillo, que encendida arde lo suficiente como para poder encender una fogata, esa fogata muchas veces son nuestras familias, nuestros amigos y otras personas en las que encendemos algo. El fósforo se apaga en cuestión de segundos pero los fuegos que esa llama encendió se extienden por todo el universo.

 

Te invito a que sigas encendiendo con tu llama muchos fuegos en la vida amiga, por que tu hermano así lo hubiera deseado.

 

“¡ÁNIMO CHELITA, ALÉGRANOS CON TU SONRISA!”

 

Me despido con estas palabras de la Biblia:

 

“Venid a mí los que estéis cansados y trabajados y yo los haré descansar”

 

*William Ramírez escribe desde El Salvador, es amante de la poesía y ejerce en el campo de la informática

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