| RETOS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN LAS SOCIEDADES DE LA INFORMACIÓN Y DEL CONOCIMIENTO. LA EDUCACIÓN |
|
RETOS DE Por: Enrique Rosas Ramírez* Resumen:
Las sociedades de la información y del conocimiento—como denominan hoy día los sociólogos a los nuevos conglomerados humanos influidos por las tecnologías informáticas modernas--, representan un complejo estadio, a la vez interesante y polidireccional por las influencias que irradia hacia todos los ámbitos del quehacer humano.
Uno de esos ámbitos es la educación, en especial la superior, que en este nuevo contexto debe afrontar una serie de retos impostergables; el más inmediato: advertir que la educación no puede seguir confinada a una sola etapa de la vida, reconocer al mismo tiempo, la necesidad de convertirla en un elemento siempre presente en un proceso permanente y vitalicio. Es decir, que se requiere en las Instituciones de Educación Superior (IES), un replanteamiento de la tarea educativa, que la haga transitar de un mero instrumento de transmisión de información y conocimiento, hacia la generación de ese conocimiento por quienes actúan en ella—profesores y estudiantes—en una dinámica más racional y participativa; hacia verdaderos procesos de aprendizaje; hacia el aprender a aprender. Esta es la idea que sucintamente se plasma en el presente escrito, como una invitación a los docentes y en general a los interesados en los temas educativos, para su reflexión, y como un aporte en aras del mejoramiento de Introducción: Los paradigmas y sus características más comunes están asociados íntimamente a los descubrimientos que no tienen precedente y gravitan, al mismo tiempo, sobre la constante posibilidad de transformación; que además “…se imponen durante un tiempo y abren gran cantidad de interrogantes para ser contestados.” (1) Tal es el caso de los denominados, Sociedad de Será necesario, por lo tanto -- antes de analizar la influencia que tales fenómenos ejercen sobre la educación y el papel que juegan en ella, así como las perspectivas de la misma ante tales circunstancias--, aproximarse a un somero esclarecimiento sobre sus significados, de acuerdo con algunos puntos de vista que los entendidos en el asunto han emitido profusamente en los últimos años. SOCIEDAD DE Aun reconociendo que esta denominación ha ganado terreno y se ha consagrado casi como un término hegemónico, no define en sí mismo una claridad rotunda y convincente; más bien, su preeminencia, que gravita en el imaginario colectivo, obedece al uso y difusión otorgados por los países más desarrollados del mundo a través de sus políticas oficiales, y a la generosa acogida que significó la primera “Cumbre Mundial de No obstante, los antecedentes del novedoso enunciado (Sociedad de A partir de la década de los noventa, en el marco del vertiginoso desarrollo de En consecuencia, el concepto, Sociedad de Inserta pues en el moderno y complejo entorno de hoy, SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO Este nuevo paradigma emerge a la modernidad de nuestra aldea global hacia finales de los noventa, muy marcadamente en los terrenos académico y cultural, donde se le considera no sólo un término, sino una realidad más integradora, universal y holística; una realidad social que avanzó vertiginosamente en los últimos años hacia la modernización, pero también hacia la absoluta dependencia de las llamadas industrias de la inteligencia: informática, biotecnología, microelectrónica, robótica, industria espacial, etc., lo que conllevó en paralelo al dominio intensivo del conocimiento, y éste, a la competencia internacional en todos los planos. Se considera al aprendizaje de calidad como uno de los ejes principales en el contexto de Se abona a estos preliminares comentarios la opinión de Yves Courrier (Especialista del Programa de Información de Considerando que el nuevo escenario mundial está permeado sin remedio por la muy copiosa información y por el conocimiento--no siempre producto de aquélla como suele afirmarse--, se impone reflexionar en relación al entorno en que se mueve o debe moverse En paralelo, esa velocidad irradia obsolescencia en los contenidos curriculares como en las visiones del mundo; ello obliga a cambios constantes en el ejercicio de las competencias y en las habilidades profesionales. Una de esas fuerzas externas de las que se habló antes, que más incide –como en otros campos del conocimiento-- en la educación, es precisamente la revolución científica y tecnológica, materializada en las tecnologías de la información y la comunicación, las cuales obran como vehículos posibilitadores modernos para el desarrollo de Al respecto sostiene La competitividad de las IES modernas se basa muy fuertemente en el conocimiento, la tecnología, el manejo de la información, el desarrollo de las destrezas; implica además, llevar a grandes estadios la calidad del sistema educativo, la preparación de los profesionales humanos —docentes y estudiantes—al más alto nivel posible. En la compleja atmósfera de Es así que la educación permanente (3) en el nivel terciario, ha de convertirse en el paradigma idóneo para dotar a estudiantes y profesores de una disciplina constante y rigurosa de autoaprendizaje, que les permita aprender a aprender en un despliegue de capacidades en cualquier momento de su vida, como un reto ante la enorme cantidad de información que flota en el espacio y ante la casi inmediata obsolescencia de los conocimientos, característica de la ciencia contemporánea, que se renueva en períodos cada vez más cortos, y se incrementa en esas mismas proporciones. En concordancia con lo aseverado, afirma el Dr. Carlos Tünnermann Bernheim en su interesante ensayo, “Retos y perspectivas de Un diploma universitario—según Philip Coombs (4) —no importa a qué nivel, es esencialmente la certificación de que un individuo ha sido preparado para que siga aprendiendo en el futuro. No es, ciertamente, una certificación de que el graduado ha adquirido todos los conocimientos requeridos para el resto de su vida. Queda entonces evidenciado de manera clara el peso específico que las instituciones superiores en el mundo reconocen en la educación permanente o educación durante toda la vida—según otra denominación de Aquéllos, al igual que sus discípulos, deben construir sus fortalezas educadoras en el paradigma del aprendizaje, más que en el de la enseñanza; en consecuencia deberán diseñar métodos y ambientes nuevos en cuya práctica co-aprendan con sus alumnos en un incesante ejercicio dialógico y cooperativo. La educación permanente en Ante esta nueva realidad, el quehacer de las IES se obliga, entre otras estrategias, a modificar sus métodos docentes, a reducir en lo posible la formación demasiado especializada y abrir un amplio horizonte a la formación general que permita a los profesionales ostentar un perfil polivalente para adaptarse con menor dificultad a diferentes formas y ambientes de trabajo que hoy día se demandan. La educación no podrá seguir en el mismo paradigma de la transmisión de conocimientos, sino deberá propender al desarrollo de capacidades para producirlos y utilizarlos. El docente moderno enfocará sus acciones y saberes a la enseñanza del “oficio de aprender”, como lo define Juan Carlos Tedesco; todo lo cual implica que el estudiante aprenderá no sólo a ser “triunfador” en el proceso escolar—resolver exámenes apoyado casi siempre en la memorización--, sino a la producción de nuevos conocimientos. Sirvan como adendos de refuerzo a todo lo expuesto, los argumentos del Dr. Miguel Ángel Escotet (5) en los cuales fundamenta la tesis de la educación permanente en la educación superior, contextualizada ésta, en
La educación superior del siglo XXI, en una palabra, “… deberá ofrecer aprendizaje a todos los que los soliciten, desformalizándose en cuanto a requisitos académicos y de edad: enseñará en sus aulas, en sus laboratorios, en sus campus; pero también en la fábrica, en la empresa, en las instituciones del Estado y en los propios hogares. Se universalizará y se extenderá a toda la sociedad.” (6) CONCLUSIONES: Las sociedades de la información y del conocimiento están íntimamente ligadas a los grandes avances de las TIC, como a los efectos de la globalización. De sus influencias se han derivado estrategias innovadoras que deberán adoptar todas las organizaciones, cualquiera que sea su especialidad, para adaptarse a los nuevos tiempos, en los cuales el conocimiento se ha convertido en el elemento fundamental para el desarrollo.
La educación superior dispone de una herramienta novedosa, propuesta por Ante tales circunstancias las IES habrán de adecuarse a los nuevos tiempos. El autoaprendizaje íntimamente asociado al “aprender a aprender”, tanto para maestros como para estudiantes, será un imperativo individualizado a lograr. La metodología docente tenderá más al aprendizaje que a la enseñanza convencional. Por otro lado, resulta incuestionable el hecho de que los ritmos en que los nuevos conocimientos aparecen, rebasan con mucho las posibilidades de las instituciones para aprehenderlos e incorporarlos con la misma agilidad al cuerpo de sus retículas. En este entorno, las IES modernas revisarán sus planes y programas con el propósito de flexibilizarlos. En paralelo, la virtualidad soportada en las tecnologías de punta será, entre otras, una de sus principales fortalezas.
La educación permanente que dura toda la vida, en fin, como la articulación estrecha entre educación y trabajo, los mecanismos de acreditación de saberes para la constante reconversión de conocimientos, etc. son, además de los mencionados, otros desafíos que la educación en general y la educación superior en particular, deberán enfrentar en las sociedades globalizadas de la información y del conocimiento. Enrique Rosas Ramírez ( Esta dirección de e-mail está protegida contra spam bots, necesita Javascript activado para verla ) es Maestro en Desarrollo Educativo y catedrático del Centro Internacional de Prospectiva y Altos Estudios (CIPAE) BIBLIOGRAFÍA: <!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->ANUIES. <!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->Benavides Ilizaliturri, Luis. G. Hacia nuevos paradigmas en educación. Ediciones CIPAE. México. 1998. <!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->B. Reed, Horace y Lee Loughran, Elizabeth. Más allá de las escuelas. Ediciones Gernika. México. 2000. <!--[if !supportLists]--><!--[if !supportLists]--> · <!--[endif]-->Diccionario de las Ciencias de las Ciencias de la Educación. Santillana. Madrid. 1997 Ediciones UNESCO. La Educación encierra un tesoro: México 1996. Ediciones DEMOS, UNESCO. Gobernar la globalización. México 1998. Esteve, José M. La Tercera Revolución Educativa. La educación en la sociedad del conocimiento. Paidós. Barcelona. 2003. Lengrand, Paul. Introducción a la Educación Permanente. TEIDE/UNESCO. Barcelona. 1973 Torres, Rosa María. Sociead de la Información/Sociedad del Conocimiento. Ensayo. 2005. Tünnermann Bernheim, Carlos. La Educación Permanente y su Impacto en la Educación Superior. UNESCO. 1995. Tünnermann Berheim, Carlos. Ensayo. 2004 NOTAS: (1) Diccionario de las Ciencias de la Educación. Aula Santillana. 1997. (2) Societé de l"information et Technologies. http://unesco.org (3) Suele tomarse como sinónimo de educación continua; ésta se circunscribe sólo a la actualización, reciclaje y capacitación profesional, mientras la educación permanente es un marco globalizador constituido por el aprendizaje formal, no formal e informal. (4) Director (+ febrero 2006) del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE) (5) Director de la Cátedra UNESCO y la Universidad de Naciones Unidas sobre Historia y Futuro de la Univesidad. (6) T[unnerman Berheim Carlos. LA EDUCACIÓN PERMANENTE Y SU IMPACTO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR. UNESCO. 1995. P. 36.
Powered by !JoomlaComment 3.26
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
||||||