El
principio de adecuación epistemológica tiene que ver con transformar lo que se
llama “saber científico” a “objetos de enseñanza”, en otras palabras se trata
de una modificación de códigos que el profesor debe hacer a efecto de hacer
“enseñable” los saberes científicos.
No es raro encontrar profesores
insensibles a este principio, por ejemplo tenemos profesores de secundaria, que
imparten la materia de matemáticas olvidándose que sus alumnos son del nivel de
secundaria, pues imparten su clase como si se tratase de alumnos universitarios
de alguna carrera de ingeniería. Cuando se les pregunta a los alumnos ¿Cómo es
tu clase de matemáticas? Algunos contestan:
-“bueno, el profesor se la pasa
llenando el pizarrón de fórmulas, que luego no puede explicar y además el poco
tiempo que queda para que explique lo utilizamos para copiar lo que está en el
pizarrón y, nos pide que lo estudiemos”; otros más contestan: -“El profesor se
la pasa explicando una serie de cosas raras que no entendemos, nos explica como
si ya supiéramos eso y, cuando le preguntamos alguna duda, nos contesta: ¿Quiere
que se lo explique con palitos y bolitas?”.Los ejemplos anteriores lo que denotan, entre otras, es la falta de
adecuación epistemológica de parte del profesor al tratar de llevar el
conocimiento científico a objetos de enseñanza, esto es; no existe una
modificación de códigos a efecto de que el alumno pueda entender lo que el
profesor esta explicando. Ya lo dijo Bruner: “Todo puede enseñarse a todos, si
se acierta con el código que el alumno es capaz de entender”.
No se
trata de una adaptación de los métodos didácticos a una estructura científica
rígidamente objetiva. No se trata de alterar la sustancia consolidada del saber
científico a una situación de enseñabilidad para determinado nivel académico.
Pero tampoco se trata de mitificar la objetividad de la estructura
históricamente dada de los conocimientos científicos. La adecuación
epistemológica a lo que me refiero se trata de adecuar los códigos para la
transmisión del saber científico, de acuerdo al sentido teórico, tecnológico e
histórico del tema de que se trate, así como del nivel de abstracción en el que
se codifican los ejemplos para su mejor comprensión. Dicha adecuación
epistemológica se sitúa en varios contextos con significados distintos, por
ejemplo; mientras para el investigador se trata de ampliar el campo del
conocimiento, para el profesor se trata de un problema didáctico y para el
alumno se trata de un problema de aprendizaje. Lo anterior explica por qué
algunos profesores inadvertidamente van creando generación tras generación,
alumnos que al mismo tiempo que aborrecen las matemáticas, ellos mismos se
sienten “que no son buenos para las matemáticas”, cuando en realidad nunca
tuvieron la posibilidad de saber si eso fue cierto o no. En tal sentido los
profesores deben “didactizar” los saberes científicos sin alterar la sustancia
de dichos saberes, pero tampoco sin someter el aprendizaje del alumno a
contenidos y estructuras rígidas e inmutables, no hay que olvidar que se puede
llegar a la meta desde orígenes distintos (equifinalidad didáctica).
*Rafael
Fiscal Flores (
Esta dirección de e-mail está protegida contra spam bots, necesita Javascript activado para verla
Esta dirección de e-mail está protegida contra spam bots, necesita Javascript activado para verla
) es Maestro en
Educación Superior y especialista en informática, actualmente es Coordinador de
la Ingeniería
en Desarrollo de Software de la Universidad Realística
de México.
UN SALUDO A UD. QUE ES UN VERDADERO MAESTRO, YO ESTOY BUSCANDO, INVESTIGANDO E INTENTANDO DESARROLLAR UNAS NUEVAS E INNOVADORAS FORMAS DE ESTRUCTURAR Y APLICAR LAS METODOLOGIAS DIDACTICAS QUE CONOZCO A LA JUVENTUD DE ESTE SIGLO; YA QUE SU MENTALIDAD Y MOTIVACION ES TOTALMENTE DISTINTA AL SIGLO XX.(ES MI OPINION PARTICULAR).
FELICITO AL ARTICULISTA POR SU TRABAJO, YA QUE VERDADERAMENTE ME HIZO REFLEXIONAR SOBRE LA IMPORTANCIA DE LAS BASES EPISTEMOLÓGICAS Y ESTOY DE ACUERDO CON EL MAESTRO CANTEIRO EN SU COMENTARIO.
SALUDOS DESDE PORTUGAL