
| "Ordonnance" |
|
|
|
| José Gabriel Ávila-Rivera* | |||
|
En francés, la palabra “ordonnance”, aparte de significar una orden (como la que recibe un militar o la que emana de los órganos judiciales para ser ejecutada en una forma inmediata), curiosamente también significa “receta” o prescripción médica.
Cuando vemos a una persona sana, no nos atrevemos a dejarla ir sin haber prescrito por lo menos unas “vitaminas”, alcanzando el máximo de los desenfrenos cuando se escriben cantidades increíbles de medicinas, sin tomar en cuenta las prescripciones de otros médicos. Este problema no se circunscribe a nuestro medio, sino que tiene alcances a nivel mundial; pero las legislaciones en este sentido son extremadamente complicadas, pues el avance de la medicina y la seguridad que brindan pruebas clínicas en investigación farmacológica, nos dan a los médicos un cierto grado de confianza como para poder recomendar tratamientos bajo la perspectiva de un riesgo bajo; sin embargo, siempre existen las probabilidades de que se generen problemas de salud como resultado negativo de la farmacoterapia, ya sea por no alcanzar el objetivo del tratamiento y sobre todo, a la aparición de efectos secundarios no deseados. Por esta razón, el médico que receta siempre debe tener presente cuatro puntos esenciales que no pueden estar desligados: la necesidad; la efectividad; la seguridad y el costo de los medicamentos. Del mismo modo, cuando acudimos al médico siempre debemos pedir explicaciones puntuales sobre estos cuatro aspectos. Con esta conducta, no solamente podremos evaluar el conocimiento y la experiencia del profesional que nos atiende, sino que, además, será más fácil seguir las indicaciones para obtener el mejor de los beneficios. Definitivamente recetar no es tarea fácil, ya que independientemente de que muchas personas se expresan de los médicos como “atinados” (siendo que el diagnóstico de una enfermedad no constituye precisamente un acto de puntería o de “buen tino”), la cantidad, calidad y experiencia en conocimientos que debemos tener los médicos es inconmensurable. Entonces debe prescribirse específicamente el medicamento necesario, efectivo, seguro y con el menor costo, sin precisamente “ordenar”, como lo hacen en Francia, sino haciendo las indicaciones pertinentes. Bajo estas condiciones, se debe entender que, el médico que sabe más, receta menos medicamento. * El Dr. José Gabriel Ávila-Rivera es egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, con especialidad en Dermatología y Epidemiología, pertenece"Proyecto de Salud Ambiental y humana" (PROSAH) Departamento de Agentes Biológicos de la Facultad de Medicina de la BUAP. Imagen: medisalud.wordpress.org Más de la obra de José Gabriel Ávila-Rivera:
Comentarios (3)
Powered by Compojoom comment 4.1.7 stable
|

|
|
Inteligencia Sexual
Campaña para la prevención del cáncer cervicouterino Elda Ruíz Flores
|
![]() |
Ecléctica
José Gabriel Ávila-Rivera
|
![]() |
Camino sin Fronteras
Juan Carlos Martínez
|
|
|
Hermoso Canto
Koyotzin |
|
|
Hermoso Canto
Koyotzin |
|
|
Francofonía
Marco Quesada
|
![]() |
En Verso y en Directo
Sabersinfin.com Sureste
|
![]() |
Video
|
![]() |
Poema
Abel Pérez Rojas |
![]() |
Documento
Efemérides en mayo |
![]() |
DeMente
Lydia Ruíz Flores |
![]() |
Artículo
Lydia Ruíz Flores
|
|
Documento
Calendario Escolar 2011-2012 |
necesito una cita para el próximo sábado 29.10 para Silvana García Zapata y Ramos sigue con problemas de su piel atópica en el cuello.
Espero pueda enviarme el teléfono para hacer la cita y la pueda atender ya que viene del DF. porque estudia en la UNAM