Animémonos a denunciar a nuestros cónyuges que como madres,amas de casa y mujeres valemos mucho y no nos podemos dejar pisotear ni maltratar más y así podremos estar más sanas mental y físicamente y podremos caminar con nuestra cabeza en alto sin sentir vergüenza con nuestros hijos ni remordimientos por haber permitido que ellos presenciaran tal atropello