Me parece estimado Profesor, porque con admiración recuerdo sus cátedras de Derecho Electoral en nuestra Benemérita Universidad, que tiene mucha razón, el 8 de marzo es un festejo que permite entre muchas cuestiones,mirar hacia donde otros no hay querido:revelar las infinitas carencias que hoy la mujer enfrenta en nuestra sociedad poblana,me encantó el punto de vista que Ud. manifiesta, le felicito y ojalá que muchos hombres como Ud. sigan desde su trinchera haciendo lo que les corresponde para ayudar a quienes más lo necesitan.