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Masca la Iguana
Felipe Matías Velasco, Presidente Vitalicio del INCISO, cronista costumbrista de Tuxtepec me ha convencido de algo: la presencia del diablo. Su abuela, mujer entrañable y sabia, recomendaba que el 24 de agosto de cada año se extremaran precauciones. Era una costumbre que toda persona sensata no perdía de vista y se empeña en transmitir este saber de generación en generación. El 24 de agosto el diablo anda suelto.
El diablo hacía de las suyas ese día con mayor facilidad, así que nada de jugar con cerillos que se puede quemar la casa y la de los vecinos, que eso era cosa tan sencilla como que el diablo soplara. Nada de jugar con cuchillos que un dedo podría salir rebanado o causar una desgracia. Nada de meterse al río pues, cual esófago del diablo, les tragaría irremediablemente. Por supuesto nada de jugar con las carabinas, con machetes, subirse a los árboles, en pocas palabras, andar de desmadroso, porque el 24, el diablo anda suelto.
Pero se fue olvidando el sabio consejo de prevenir y desde ese descuido, el diablo se presenta con mayor frecuencia.
Por desgracia o por fortuna, las fiestas de la comunidad de San Bartolo, Tuxtepec, son el 24 de agosto. Muchos no saben que ese día el diablo anda suelto y hasta organizaron un baile popular, no sé si a manera de exorcismo o a manera de invocación.
Por estos días hablaré del diablo. No es difícil imaginar que habrá quien se santigüe, quien piense que es el mismo cuernudo el que me dicta y hasta quien, piadoso, levante su vista al cielo implorando compasión.
Yo creo que el diablo anda suelto desde hace mucho tiempo, así que el 24 a la mejor descansa.
La iguana, reptil milenario, me mira y dice que no porque esté vieja, sabe más que el diablo y que, ni el mismo azufroso sabe bien a bien de qué lado masca.
*Director del Instituto Cultural de Información del Sotavento Oaxaqueño, INCISO.
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